En las dos horas y media de silencio informativo sobre el Poyo, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) envió un total de siete correos relacionados con la presa de Forata. Este hecho es uno de los principales hallazgos del informe presentado a la jueza, el cual destaca que el foco del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) estaba centrado en la presa de Forata durante esos 150 minutos en los que el Poyo se desbordó.
El informe revela un aspecto preocupante: el pluviómetro de Chiva emitió cuatro alertas de lluvia durante el mismo periodo. Estos avisos fueron enviados al Centro de Control de Emergencias, sin embargo, no fueron atendidos. La prioridad, como quedó demostrado, se encontraba en la presa de Forata.
A las 16:44 horas, 29 minutos después de que el Poyo comenzara a aumentar su nivel nuevamente, el SAIH envió un correo indicando que el embalse de Forata mostraba una tendencia al alza en su cota. Se alertaba de que, de continuar esta tendencia, podría alcanzarse la cota de vertido en la siguiente hora, lo cual se notificaba para los efectos pertinentes. El último mensaje antes de reenfocar la atención en el Poyo fue enviado a las 18:24 horas e informaba que el embalse de Forata había comenzado a verter con caudales de 250 m³/s en el río Magro. Entre los correos, se documentan las declaraciones de los escenarios 1 y 2 de la presa, a las 17:52 y a las 18:05 horas respectivamente. Es relevante notar que en tan solo 13 minutos se elevó el nivel de riesgo, lo que evidencia la preocupación existente.