Un grupo de pinos secos en Orriols genera alarma por posible fitoplasma en Valencia
La concejalía de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Valencia sigue de cerca un grupo de pinos secos en Orriols ante la posible presencia de un fitoplasma, un microbio similar a un virus, que podría estar afectando a cerca de 2.000 pinos en la ciudad. La situación en la plaza Hermanos Bécquer ha encendido las alarmas, dado que en otros puntos como el Jardín del Turia también se observa la sequedad de estos árboles.
Fuentes de la concejalía, bajo la dirección de Mónica Gil, han señalado que los técnicos están atentos a la situación. “Podría tratarse de un fitoplasma lo que está provocando la ‘seca’ de los pinos”, comentan desde Parques y Jardines. Estos microbios son más comunes en climas tropicales y subtropicales, pero su llegada a Valencia no está descartada. Un signo de afectación por fitoplasma es la sequedad del árbol, fenómeno observado ya en la plaza Hermanos Bécquer, ubicada entre las calles San Vicente de Paúl, Diputada Clara Campoamor, Motilla del Palancar y Peñíscola, en el barrio de Orriols. En la Marina y en sectores del Jardín del Turia también hay árboles amarillentos, a pesar de haber sido uno de los marzos más lluviosos registrados.
El partido socialista ha criticado el supuesto abandono de las áreas verdes en Valencia bajo la gestión de María José Catalá, responsabilizándola de la falta de inversión. “No se puede dejar en manos de los negacionistas del cambio climático, a menos que compartas esa postura”, afirmó el portavoz socialista Borja Sanjuan. Ha recordado que se ha denunciado el abandono de áreas como el Parque de Cabecera, Benicalap y la falta de progreso en la ampliación de la Rambleta. Igualmente, se ha advertido acerca de la caída de árboles y ramas sin medidas urgentes, como en el parque de Orriols con pinos afectados. Sanjuan lamentó que Catalá no aprovechara la Capitalidad Verde Europea para mejorar las infraestructuras verdes y activar proyectos sostenibles, en contraste con los logros alcanzados en Vitoria. “En Valencia no ha dejado huella debido a un gobierno ultra negacionista”, cuestionó.
En otras zonas, sin embargo, se reportan éxitos, como el caso del ficus en la plaza de España, que ha revivido tras un ataque que casi llevó a su tala el año pasado. Gracias a los expertos cuidados de los técnicos en botánica del Ayuntamiento, incluyendo ingenieros agrícolas, el ficus monumental junto a la parroquia de San Vicente Mártir ha sido recuperado, presentando una copa verde y saludable esta primavera. Después de ser atacado con herbicidas a través de agujeros en su tronco, los técnicos realizaron podas selectivas y lograron salvarlo, devolviéndole su buen estado.