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Los 41 Civia proceden principalmente de Madrid y sustituirán a la actual flota de las líneas C-1, C-2 y C-6; el PSPV defiende que están «en perfecto estado» y permitirán aumentar un 30% la capacidad
La renovación de los trenes de Cercanías de Valencia ha abierto una nueva batalla política. PP, Compromís y Vox han criticado al Ministerio de Transportes por destinar a la red valenciana 41 unidades Civia que ya han prestado servicio, principalmente en Madrid, y que tienen entre 14 y 23 años de antigüedad. El PSPV, por el contrario, sostiene que los convoyes se encuentran «en perfecto estado de uso» y supondrán una mejora respecto a la situación actual.
La polémica llega después de que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible anunciara la incorporación de 41 trenes Civia de la serie 465 a las líneas electrificadas C-1, C-2 y C-6 del núcleo de Cercanías de Valencia.
Según los planes anunciados, estas unidades sustituirán progresivamente a 34 trenes de la serie 447 y siete de la serie 464 que actualmente prestan servicio.
El Ministerio sostiene que el cambio permitirá incrementar aproximadamente un 30% la capacidad de estas líneas gracias a convoyes de mayor capacidad y más modernos que parte del material al que sustituyen.
La controversia está en su procedencia y antigüedad: los trenes que llegarán a Valencia no son de nueva fabricación, sino unidades que ya han circulado y que proceden principalmente de la red madrileña.
El PP habla de trenes «de segunda mano»
El síndic del PP en Les Corts, Nando Pastor, ha acusado al Gobierno de España de presentar estos convoyes como una solución a los problemas ferroviarios valencianos cuando, según ha reprochado, se trata de «trenes de segunda mano».
«No es presentable que nos envíen material de segunda mano vendiéndolo como si fuera de primera», ha afirmado Pastor.
El portavoz popular considera que la decisión demuestra un trato inadecuado hacia la Comunitat Valenciana y ha reclamado al Ejecutivo central que avance en la ejecución del Plan de Cercanías, con inversiones que permitan adaptar la infraestructura a la demanda existente.
Compromís: más trenes sí, pero no sustituye a una modernización
Compromís comparte parte de las críticas, aunque reconoce que incrementar inmediatamente el número y la capacidad de los trenes supone una mejora.
La diputada Paula Espinosa considera «positivo» que lleguen más unidades a las líneas C-1, C-2 y C-6, pero advierte de que una solución provisional no debe presentarse como la modernización definitiva que necesita la red valenciana.
Compromís reclama más inversión, mayores frecuencias, electrificación y actuaciones sobre las deficiencias estructurales de Cercanías.
Las diputadas Àgueda Micó e Isaura Navarro han llevado además el asunto al Congreso y Les Corts. La coalición quiere que el Gobierno explique qué criterios ha utilizado para decidir que las 41 unidades Civia 465 destinadas a Valencia procedan principalmente de Madrid y por qué se ha elegido material con entre 14 y 23 años en lugar de trenes nuevos.
Vox califica la decisión de «burla»
También Vox ha cargado contra el Ministerio. Su síndic en Les Corts, José María Llanos, considera una «burla» que algunos de los convoyes destinados a Valencia lleven alrededor de dos décadas circulando en Madrid.
La formación reclama igualmente la ejecución del Plan de Cercanías y sostiene que todavía queda pendiente una parte importante de las actuaciones previstas.
El PSPV defiende que los trenes mejorarán el servicio
Frente a las críticas de los otros tres grupos, el síndic socialista José Muñoz ha defendido la operación y ha pedido que no se exagere la polémica por la antigüedad de los convoyes.
Muñoz asegura que los Civia que llegarán a Valencia son trenes más nuevos que parte de los actuales, se encuentran «en perfecto estado de uso» y permitirán aumentar la capacidad.
«Tendremos trenes más nuevos y que están en perfecto estado de uso. Por tanto, aumentarán la capacidad», ha defendido.
El dirigente socialista ha contrapuesto además las inversiones del actual Ejecutivo con las realizadas durante los gobiernos de Mariano Rajoy y ha acusado al PP de falta de inversiones en nuevo material ferroviario durante aquella etapa.
41 trenes para una red de Cercanías en el centro de la polémica
La incorporación de los Civia pretende aliviar uno de los principales problemas de la red valenciana: la capacidad de los servicios de Cercanías.
Sin embargo, el anuncio ha terminado abriendo un debate que va más allá del número de plazas disponibles. La discusión se centra ahora en si la Comunitat Valenciana debe recibir material ferroviario procedente de otras redes o si la renovación debería realizarse directamente mediante trenes de nueva fabricación.
Mientras el Gobierno defiende que los 41 Civia permitirán mejorar de manera inmediata las líneas C-1, C-2 y C-6, PP, Compromís y Vox coinciden en reclamar una modernización más profunda de Cercanías, aunque con argumentos y posiciones políticas diferentes.