PSPV y Compromís presentan propuesta de Zona de Bajas Emisiones en Valencia y solicitan la abstención de Catalá
El PSPV y Compromís del Ayuntamiento de Valencia han acordado proponer una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que abarque toda la ciudad y ofrezca ayudas para la sustitución de vehículos a quienes las necesiten. Esta iniciativa comenzaría a implementarse en distintas fases a partir del 1 de enero de 2026.
La portavoz de Compromís, Papi Robles, y el portavoz del PSPV-PSOE, Borja Sanjuan, informaron este lunes en una rueda de prensa sobre su intención de solicitar un pleno extraordinario para presentar esta moción, la cual evitaría la pérdida de unos 150 millones de euros en ayudas europeas y estatales. Ambos pidieron a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que se abstenga en la votación para facilitar la aprobación de la propuesta.
Robles criticó que Catalá exprese su escepticismo respecto a la ZBE y destacó que su partido ha pactado con el PSPV para no perder los fondos europeos, establecer una zona más equitativa y reducir la contaminación. “Catalá solo debe permitirnos actuar. Contamos con 16 concejales capaces de lograr acuerdos en una propuesta viable. Ella cuenta con 13 concejales y cuatro que niegan el cambio climático”, comentó Robles, instando a Catalá a abstenerse si no desea votar a favor.
Por su parte, Borja Sanjuan enfatizó que la propuesta está dirigida a Catalá, ya que consideran al concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, como un interlocutor poco efectivo. Sanjuan aseguró que la propuesta cuenta con la mayoría de votos necesarios para ser aprobada en el pleno sin requerir el apoyo del PP. “Solo pedimos la abstención de Catalá”, insistió.
Sanjuan señaló que si Catalá no cree en la ZBE, no debería votar a favor, pero debería evitar que la ciudad pierda 150 millones de euros. Su responsabilidad como alcaldesa debe prevalecer sobre sus aspiraciones políticas en el PP. Además, Sanjuan sugirió que Catalá explique si la imposibilidad de aprobar la ZBE responde a condiciones impuestas por VOX para la investidura de Juanfran Pérez Llorca.
La proposición de PSPV y Compromís apunta a abarcar toda Valencia para mejorar la calidad del aire y la salud de sus habitantes. Incluye un calendario de implantación progresivo para limitar los vehículos más contaminantes, comenzando por los de fuera de la provincia. El texto contempla ayudas para familias vulnerables, exenciones para personas con movilidad reducida y servicios esenciales, así como un régimen transitorio para que los comercios se adapten.
Además, se prevé que en 2027 se implemente un modelo de estacionamiento para residentes en todos los barrios, reservando al menos el 55% de las plazas y eximiendo de pago a los hogares con menos recursos. Esta moción, según los proponentes, nace ante un “riesgo colectivo”. Estudios de la Universidad Politécnica de Valencia indican que el 40% de los barrios ya superan los límites de contaminación y que la nueva normativa europea agravaría esta situación.
Los grupos proponen revertir ciertas decisiones del gobierno del PP que han incrementado el tráfico, como la reordenación de la calle Colón. Abogan por priorizar espacios verdes y reducir el tráfico rodado, asegurando siempre accesibilidad para el vecindario y los servicios de emergencia.
Sanjuan detalló que, respecto a las etiquetas vehiculares, la propuesta establece que a partir del 1 de enero de 2026, los vehículos con etiqueta A de fuera de Valencia no podrán ingresar. A partir del 1 de julio, la restricción afectaría también a los vehículos de fuera de la ciudad, y desde el 1 de julio de 2027, a los residentes de Valencia. Para vehículos con etiqueta B, la medida se aplicaría a los de fuera de la provincia desde el 1 de enero de 2027 y a los de fuera de la ciudad desde el 1 de enero de 2028, anticipando que para el inicio de 2027, el 55% de las plazas de aparcamiento serán para residentes.