La llegada de Geely a la planta de Ford Almussafes marca uno de los movimientos industriales más importantes de los últimos años para la automoción en la Comunitat Valenciana. El fabricante chino, convertido en uno de los mayores grupos automovilísticos del mundo, ha sellado una alianza estratégica con Ford que permitirá incrementar la producción en la factoría valenciana y asegurar miles de empleos.
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Un gigante mundial del automóvil
Fundado en 1986 en la ciudad china de Hangzhou, Zhejiang Geely Holding Group comenzó como un fabricante de componentes antes de dar el salto a la automoción. En apenas dos décadas ha pasado de ser un fabricante local a convertirse en uno de los mayores conglomerados automovilísticos del planeta.
Actualmente, Geely no solo fabrica vehículos con su propia marca, sino que controla o participa en algunas de las firmas más conocidas del sector.
Entre ellas destacan:
- Volvo Cars, de la que es propietaria desde 2010 tras comprarla a Ford.
- Polestar, especializada en vehículos eléctricos de altas prestaciones.
- Lynk & Co, centrada en movilidad conectada.
- Lotus, histórica marca británica de deportivos.
- Smart, compartida al 50 % con Mercedes-Benz.
- LEVC, fabricante de los famosos taxis londinenses.
- Zeekr, una de las marcas premium eléctricas con mayor crecimiento en China.
- Participaciones relevantes en Mercedes-Benz AG y en Volvo AB, fabricante de camiones y vehículos industriales.
Gracias a esta estrategia, Geely se ha convertido en uno de los grupos con mayor presencia internacional del sector.
Una alianza estratégica con Ford
El acuerdo alcanzado con Ford supone la creación de una empresa conjunta para gestionar la planta de Almussafes (Valencia).
Geely ha invertido 221 millones de euros para adquirir el 34 % de esta nueva sociedad, mientras que Ford conservará la mayoría del capital.
La operación valora la empresa conjunta en aproximadamente 650 millones de euros y permitirá mantener la actividad industrial de una de las fábricas más importantes de España.
Además, los más de 4.100 trabajadores de la planta pasarán a integrarse en la nueva sociedad cuando esta quede constituida.
¿Qué coches se fabricarán en Almussafes?
Según lo anunciado hasta ahora, la planta valenciana fabricará tres nuevos modelos:
- Un SUV crossover comercializado bajo la marca Ford, desarrollado con tecnología de Geely.
- Dos SUV eléctricos que se venderán directamente bajo la marca Geely.
- Uno de ellos ya ha sido confirmado: el Geely EX5, un todocamino totalmente eléctrico.
La producción está prevista para comenzar de forma progresiva a partir de 2028.
Mientras tanto, Ford seguirá fabricando el Kuga, aunque su continuidad más allá de esa fecha todavía no ha sido confirmada oficialmente.
Un grupo que no deja de crecer
Geely atraviesa uno de los mejores momentos de su historia.
Durante 2025, el grupo registró:
- Más de 3 millones de vehículos vendidos en todo el mundo.
- Un crecimiento cercano al 39 % respecto al año anterior.
- Ingresos superiores a 43.500 millones de euros.
- Un beneficio neto de alrededor de 2.100 millones de euros.
En el primer semestre de 2026, las ventas ya alcanzaban 1,42 millones de vehículos, manteniendo un fuerte ritmo de crecimiento.
¿Qué supone para Valencia?
La llegada de Geely representa una oportunidad para recuperar parte del volumen de producción perdido en Almussafes tras la desaparición de varios modelos de Ford.
La previsión es que la fábrica pase de producir alrededor de 100.000 vehículos anuales con el Ford Kuga a acercarse a las 500.000 unidades cuando estén plenamente operativos los nuevos modelos.
Esto permitirá mantener la actividad industrial, consolidar miles de empleos directos e indirectos y reforzar el papel de la Comunitat Valenciana como uno de los principales polos europeos de fabricación de automóviles eléctricos.
Un cambio de paradigma
La alianza entre Ford y Geely refleja la transformación que vive la industria del automóvil. Los fabricantes tradicionales buscan apoyarse en grupos chinos, líderes en tecnología eléctrica, baterías y plataformas para vehículos de nueva generación.
Para Almussafes, este acuerdo supone mucho más que la llegada de un nuevo socio: representa la posibilidad de asegurar el futuro de una planta histórica y situarla en el centro de la nueva movilidad eléctrica en Europa.