
Índice de contenidos
Las violentas ráfagas de viento asociadas a este fenómeno pueden superar los 100 kilómetros por hora y aumentar el riesgo de incendios y accidentes
El calor extremo ya no llega solo. En los últimos veranos, especialmente en la Comunitat Valenciana, cada vez es más habitual escuchar hablar de los llamados esclafits térmicos, un fenómeno meteorológico capaz de generar ráfagas de viento muy violentas, bruscos cambios de temperatura y situaciones de riesgo en apenas unos minutos.
Su frecuencia parece estar aumentando coincidiendo con el incremento de las olas de calor y el calentamiento del Mediterráneo, convirtiéndose en uno de los fenómenos atmosféricos más vigilados durante el verano.
¿Qué es exactamente un esclafit térmico?
Un esclafit térmico, conocido en meteorología como reventón o downburst, se produce cuando una masa de aire desciende de forma muy rápida desde capas altas de la atmósfera hacia la superficie terrestre.
Al impactar contra el suelo, ese aire se expande horizontalmente generando fuertes rachas de viento que pueden superar fácilmente los 100 kilómetros por hora.
El fenómeno suele durar pocos minutos, pero su intensidad puede ser comparable a la de algunos tornados o temporales de viento.
Existen esclafits húmedos y secos
Los meteorólogos distinguen principalmente dos tipos:
Esclafit húmedo
Se produce cuando el aire descendente llega acompañado de lluvia.
Sus principales efectos son:
- Descenso brusco de la temperatura.
- Incremento de la humedad ambiental.
- Fuertes rachas de viento.
- Precipitaciones intensas y de corta duración.
Esclafit seco
Es el más peligroso y el más habitual durante las olas de calor mediterráneas.
En este caso:
- Apenas llega lluvia al suelo.
- La temperatura aumenta repentinamente.
- La humedad cae de forma brusca.
- Se producen fuertes rachas de viento extremadamente secas.
Estas condiciones favorecen enormemente la propagación de incendios forestales.
¿Por qué son cada vez más frecuentes?
Los expertos relacionan el aumento de estos fenómenos con varios factores vinculados al cambio climático:
Temperaturas más altas
Las olas de calor proporcionan grandes cantidades de energía a la atmósfera, favoreciendo el desarrollo de tormentas muy intensas.
Sequedad del terreno
Cuando el aire es extremadamente seco, la lluvia que cae desde las nubes puede evaporarse antes de llegar al suelo.
Este proceso enfría aún más el aire en altura, haciéndolo más pesado y provocando un descenso mucho más violento hacia la superficie.
Un Mediterráneo más caliente
El mar Mediterráneo se está calentando más rápido que la media mundial y aporta una enorme cantidad de humedad y energía a la atmósfera.
Esta combinación crea un entorno especialmente favorable para la formación de tormentas explosivas y reventones térmicos.
El peligro de los vientos superiores a 100 kilómetros por hora
La principal amenaza de los esclafits térmicos son las violentas ráfagas de viento que generan.
Entre sus posibles consecuencias destacan:
- Caída de árboles y ramas.
- Desprendimiento de elementos urbanos.
- Daños en tejados y estructuras ligeras.
- Vuelco de vehículos.
- Problemas en festivales y eventos al aire libre.
- Propagación muy rápida de incendios forestales.
La Comunitat Valenciana ya ha sufrido varios episodios graves
Durante los últimos años la Comunitat Valenciana ha vivido varios episodios asociados a este fenómeno.
Uno de los casos más conocidos fue el ocurrido durante el verano de 2022 en el festival Medusa de Cullera, cuando una intensa ráfaga de viento provocó el colapso de diversas estructuras del recinto.
Ese mismo verano, el incendio de Begís también se vio favorecido por cambios bruscos de viento asociados a fenómenos convectivos similares.
En 2023, municipios como Villena registraron importantes daños materiales tras fuertes reventones que arrancaron árboles y causaron desperfectos en infraestructuras urbanas.
Cómo actuar ante un esclafit térmico
Los especialistas recomiendan extremar las precauciones cuando existan avisos por tormentas secas y fuertes rachas de viento:
- Evitar permanecer bajo árboles de gran tamaño.
- Alejarse de estructuras temporales o elementos inestables.
- No refugiarse junto a marquesinas o carteles publicitarios.
- Suspender actividades deportivas o recreativas al aire libre.
- Seguir en todo momento las indicaciones de Protección Civil y los servicios de emergencia.
Un fenómeno que probablemente seguirá aumentando
Los modelos climáticos apuntan a que las olas de calor serán más frecuentes, más intensas y más prolongadas durante las próximas décadas.
Esto podría traducirse también en un aumento de fenómenos extremos asociados, como tormentas secas, reventones térmicos y cambios bruscos de viento, especialmente en regiones mediterráneas como la Comunitat Valenciana.
Comprender cómo funcionan y aprender a identificarlos será cada vez más importante para reducir riesgos y mejorar la capacidad de adaptación ante un clima cada vez más extremo.