La rápida intervención de la Guardia Civil, la Policía Local y los bomberos permitió evitar una tragedia en una explotación porcina de Benaguasil, en la comarca valenciana del Camp de Túria. Un incendio que provocó una enorme columna de humo y amenazó a miles de animales terminó sin víctimas, pese a los importantes daños materiales y al peligro que suponían varias bombonas de propano situadas cerca de las llamas.
Los hechos ocurrieron el sábado 10 de octubre en una granja ubicada en el Camino Viejo de Vilamarxant, aunque los detalles de la actuación fueron comunicados oficialmente por la Guardia Civil el lunes 12 de octubre.
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Cinco trabajadores atrapados por el peligro del incendio
La gravedad de la situación obligó a intervenir rápidamente a los agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Benaguasil y a efectivos de la Policía Local.
El fuego había generado una importante acumulación de humo, visible desde varios kilómetros de distancia, y en el interior de las instalaciones permanecían cinco trabajadores.
Los agentes accedieron a la explotación para localizar a los empleados y facilitar su evacuación.
Finalmente, los cinco trabajadores consiguieron abandonar las instalaciones por sus propios medios y ninguno sufrió lesiones.
Una operación para salvar a 3.300 cerdos
Una vez garantizada la seguridad de los trabajadores, los servicios de emergencia se enfrentaron a otro problema de enormes dimensiones: evitar que los aproximadamente 3.300 cerdos de la explotación murieran por las llamas o por inhalación de humo.
Los agentes colaboraron en el traslado de los animales hacia otras zonas de la propia granja que ofrecían mejores condiciones de seguridad.
La operación permitió poner a salvo a todos los animales, sin que se registraran fallecimientos.
Bombonas de propano junto a las llamas
Uno de los momentos de mayor peligro se produjo al comprobar que varias bombonas de propano se encontraban expuestas en una zona próxima al incendio.
La presencia de estos recipientes aumentaba considerablemente el riesgo de explosiones y de propagación del fuego.
Durante la intervención, los agentes retiraron las bombonas de la zona comprometida, reduciendo así el peligro de que el incendio alcanzara mayores dimensiones.
Los vecinos también participaron en la emergencia
La colaboración ciudadana resultó importante desde los primeros momentos.
Vecinos de propiedades próximas a la explotación utilizaron mangueras desde sus propias fincas para intentar contener el avance de las llamas mientras intervenían los servicios de emergencia.
En las labores de extinción participaron aproximadamente doce bomberos procedentes de los parques de Paterna, L’Eliana y Catarroja.
Los efectivos consiguieron finalmente extinguir el incendio.
Graves daños materiales, pero ninguna víctima
Aunque el fuego ocasionó importantes desperfectos en la explotación ganadera, el balance final fue especialmente positivo dadas las circunstancias.
Los cinco trabajadores resultaron ilesos y los cerca de 3.300 animales pudieron ser trasladados a zonas seguras.
La Guardia Civil destacó la coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad, los bomberos y los vecinos como un factor fundamental para evitar consecuencias más graves.
El incidente vuelve a poner de manifiesto los riesgos que pueden producirse en instalaciones ganaderas con una elevada concentración de animales, especialmente cuando el fuego se combina con grandes acumulaciones de humo y materiales potencialmente peligrosos.
Por el momento, no se ha comunicado oficialmente la causa que originó el incendio.






