En el juicio del ‘caso Osvaldos’, una expareja de Sergio Blasco, exgerente del Hospital General de Valencia, ha revelado que Blasco creó una empresa que obtuvo contratos del hospital y de la que recibía dinero. Aunque Blasco no aparecía en los registros de la empresa, se encargaba de gestionarla. La testigo afirmó que lo identificó en documentos como ‘X’.
El ‘caso Osvaldos’, que comenzó la semana pasada en la Audiencia de Valencia, investiga el desvío de fondos provenientes de contratos públicos adjudicados por el hospital entre 2005 y 2014. Entre los acusados se encuentran Sergio Blasco, su hermano y otros empresarios.
La declaración de la acusada, que ha accedido a testificar al inicio del juicio tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía, ha situado a Blasco como el cerebro detrás de la creación de la empresa Identiart, dedicada a las artes gráficas y el diseño. Aunque la empresa se estableció con capital de Blasco, su participación no estaba documentada oficialmente. Identiart recibió adjudicaciones del hospital, entidades privadas e incluso subcontrató trabajos con otras compañías.
Según el auto de procesamiento, Identiart formaba parte de una red de empresas que facilitaba el desvío de fondos de la sanidad pública. La empresa conseguía contratos tanto del sector público como privado y recibía pagos de adjudicatarios y subcontratistas.
La acusada conoció a Blasco a través de su hermana gemela, quien trabajaba en el departamento de comunicación del Hospital General. Tras presentar unos bocetos al exgerente, inició una relación sentimental con él. Blasco le propuso crear una empresa junto a su hermana y su padre para evitar que fuera unipersonal. El capital inicial de la sociedad limitada, unos 14.000 euros, provino de Blasco, y la testigo se comprometió a devolverlo. Blasco no figuraba oficialmente en los documentos de la empresa pero controlaba todas las decisiones y transacciones.
Durante la investigación, se encontró documentación donde Blasco aparecía como ‘X’. La acusada confesó que negó esto durante la instrucción porque no estaba obligada a decir la verdad y por consejo del abogado de Blasco. En el auto se destaca que la ‘X’ recibió 42.000 euros en relación a una revista, un pago significativamente mayor al de otros patrocinadores.