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Cecopi no evaluó barrancos durante las inundaciones del 29-O
Un análisis de las decisiones del Centro de Coordinación Operativa Integral ante un evento climático extremo
El pasado 29 de octubre de 2023, la Comunidad Valenciana vivió uno de los episodios de lluvias más intensos del año. Sin embargo, y a pesar de las previsiones meteorológicas, el Centro de Coordinación Operativa Integral (Cecopi) no puso el foco en un punto crítico: los barrancos que atraviesan zonas urbanas y rurales.
La falta de referencias a los barrancos en las decisiones tomadas ha sido confirmada por el subdirector general de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, en una comparecencia ante las Cortes Valencianas. El hecho ha generado una ola de críticas, interrogantes sobre la gestión de emergencias y exigencias de revisión de protocolos de actuación.
Una coordinación limitada ante un fenómeno previsible
Durante su intervención parlamentaria, Suárez reconoció que el Cecopi no abordó la posibilidad de crecidas en los barrancos, pese a los avisos de riesgo significativo de lluvias emitidos por Aemet. Esta omisión pone sobre la mesa el funcionamiento real del protocolo de respuesta ante catástrofes.
De acuerdo con el informe técnico del 29 de octubre, ese día se mantenía un nivel de preemergencia naranja por acumulaciones de lluvia, pero no se decretaron alertas más restrictivas ni se activaron recursos específicos para prever inundaciones por desbordamientos.
Factores que no se valoraron adecuadamente
Entre los principales elementos que no se analizaron, destacan:
- La acumulación de agua en barrancos urbanos, especialmente los que cruzan municipios como Ontinyent y Alzira.
- El impacto del terreno saturado por lluvias de días anteriores.
- La capacidad de absorción del sistema de drenaje en distintas ciudades.
Esta falta de previsión provocó que, al desbordarse los barrancos, zonas densamente pobladas sufrieran graves inundaciones, afectando a viviendas, infraestructuras y servicios básicos.
Un episodio climático sin precedentes en varios municipios
Los efectos del temporal del 29-O fueron especialmente notables en la comarca valenciana de la Ribera Alta. Municipios como Alzira, Carcaixent o Algemesí vieron cómo el agua ganaba terreno rápidamente, sin que las autoridades locales contaran con una respuesta rápida o eficaz del Cecopi.
En Alzira, por ejemplo, más de 300 litros/m² se acumularon en pocas horas. El barranco de la Casella, que atraviesa la ciudad, terminó desbordándose sin previo aviso. Vecinos atrapados, rescates de emergencia y pérdidas materiales cuantiosas fueron el saldo de una jornada marcada por la confusión.
El papel de los ayuntamientos ante el vacío de coordinación
Debido a la falta de instrucciones específicas por parte del Cecopi, los consistorios actuaron por iniciativa propia. Algunos de ellos incluso activaron sus planes de emergencias municipales sin que existiera una orden desde la administración autonómica.
Este vacío de liderazgo generó múltiples problemas de coordinación:
- Falta de previsión de evacuaciones preventivas.
- Insuficiencia de medios materiales durante las horas críticas.
- Canales de comunicación saturados entre las policías locales y los servicios de emergencias.
Críticas de la oposición: ¿falló el sistema de emergencias?
Desde los grupos parlamentarios de la oposición, especialmente el Partido Popular y Vox, se ha cuestionado la eficacia del protocolo de emergencias. Acusan al gobierno autonómico de no haber estado a la altura de una crisis que, si bien fue intensa, podía preverse con antelación suficiente.
La diputada Elisa Díaz (PP) reclamó la revisión a fondo del sistema, indicando que el informe meteorológico de Aemet era claro e instaba a estar preparados ante posibles desbordamientos.
Por su parte, representantes de Compromís reclamaron mejorar la comunicación entre los técnicos de Aemet y los responsables del Cecopi el día del evento.
Suárez se defiende asegurando que se actuó “según lo previsto”
Jorge Suárez sostuvo durante su comparecencia que los mecanismos de alerta estaban activos y que no se podía anticipar que los barrancos fueran a desbordarse con tal virulencia. Pero sus afirmaciones contrastan con el nivel de afectación en el territorio y con las imágenes de coches flotando, casas inundadas e infraestructuras colapsadas.
La frase que más indignación ha provocado ha sido: “El Cecopi no habló de barrancos el 29 de octubre”. Para muchos ciudadanos, equivale a reconocer que no se valoró una de las principales fuentes de inundación en el territorio valenciano.
¿Qué son los barrancos y por qué son clave en la gestión de inundaciones?
Los barrancos son cauces naturales que, en condiciones normales, permanecen secos o con muy poca agua. Sin embargo, durante episodios de lluvias torrenciales, se convierten en cañones de agua que arrastran barro, piedras y escombros a gran velocidad.
En la Comunidad Valenciana, existen centenares de barrancos atravesando zonas urbanas. Su vigilancia y mantenimiento son responsabilidad tanto de la Confederación Hidrográfica como de los ayuntamientos y la Generalitat.
La importancia de incluir los barrancos en la planificación
Ignorar estos cauces al momento de evaluar el riesgo de inundaciones puede resultar catastrófico. Expertos en hidrología recalcan que estos puntos son muy sensibles ante precipitaciones intensas, y señalan que cada barranco debería contar con un plan de monitorización específico.
En ese sentido, incluirlos en las reuniones del Cecopi es crucial para:
- Realizar simulaciones de crecidas basadas en datos previos.
- Establecer planes de evacuación en urbanizaciones aledañas.
- Movilizar maquinaria y personal antes de que se desate la emergencia.
Lecciones aprendidas y medidas futuras
Tras este controvertido episodio, la Generalitat Valenciana ha reconocido la necesidad de mejorar su gestión de emergencias en episodios climáticos extremos. Se ha anunciado una revisión de los protocolos activos y un plan para incluir como criterio de evaluación los principales barrancos de la región.
También se prevé:
- La mejora de los convenios con Aemet para recibir previsiones más detalladas por comarcas.
- La actualización de mapas de riesgo de inundaciones.
- El refuerzo de las brigadas municipales de emergencias.
¿Se fortalecerá el papel del Cecopi?
Una de las tareas pendientes esenciales será fortalecer el rol del Cecopi como centro de decisión estratégica. Durante el 29 de octubre, se evidenció que el protocolo carece de la flexibilidad necesaria para adaptarse a eventos en evolución rápida.
Así, se espera que el nuevo plan de revisión contemple:
- La presencia de expertos en hidrología y gestión de cuencas.
- Un sistema de alertas escalonado que contemple infraestructuras críticas como barrancos y diques.
- Herramientas tecnológicas de monitorización en tiempo real.
Conclusión: una llamada a reforzar la prevención y la coordinación
El temporal del 29-O puso en evidencia las carencias del sistema actual de emergencias en la Comunidad Valenciana. La ausencia de planes específicos respecto a los barrancos provocó que zonas vulnerables quedaran desprotegidas ante una amenaza que, según los expertos, era evitable con la planificación adecuada.