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Congreso Memoria y Democracia inicia en la Beneficència
Un encuentro esencial para reflexionar sobre el pasado y construir un futuro democrático
La sede del Centre Cultural La Beneficència de la Diputación de Valencia se ha convertido en el epicentro del debate histórico con la inauguración del I Congreso Internacional de Memoria Democrática. Este evento, impulsado por el área provincial de Memoria Histórica, reúne a expertos, investigadores, representantes institucionales y asociaciones memorialistas bajo un mismo objetivo: revisar, debatir y profundizar en la memoria democrática de España desde una perspectiva plural y participativa.
Organización y respaldo institucional
La organización del congreso ha corrido a cargo de la Diputación de Valencia, en colaboración con la Generalitat Valenciana y diversas entidades académicas, como la Universitat de València y la Universitat Jaume I. Esta iniciativa tiene como meta prioritaria impulsar un espacio de diálogo y reflexión colectiva sobre el papel de la memoria en la construcción de una sociedad democrática sólida.
Durante el acto inaugural, celebrado en el teatro de La Beneficència, la diputada provincial de Memoria Histórica, Ramona López, destacó la importancia de que las instituciones apoyen la divulgación del pasado reciente. Asimismo, recurrió a las palabras de figuras claves del pensamiento como Walter Benjamin y Joan Fuster para reivindicar el valor de la memoria como elemento esencial de la justicia social y la convivencia.
Una programación que abarca tiempo, espacio y conciencia
El Congreso Internacional de Memoria y Democracia ofrece una agenda densa y cuidadosamente elaborada, que incluye:
- Mesas redondas con historiadores especializados en la Guerra Civil y la dictadura franquista.
- Talleres prácticos de documentación, archivo y estrategias pedagógicas sobre memoria histórica.
- Proyecciones documentales y exposiciones sobre fosas comunes, represión y luchas por los derechos humanos.
- Espacios para el recuerdo con testimonios de familiares de víctimas del franquismo.
Todo este programa se complementa con una serie de actividades culturales paralelas que permiten abordar la memoria desde el arte, la literatura, la música y el cine.
Un congreso con vocación internacional
Este primer congreso no se limita únicamente al ámbito nacional. Cuenta con la participación de investigadores y representantes institucionales de otros países, como Argentina, Alemania, Francia y México, que aportan valiosas experiencias sobre políticas públicas de memoria, reparación y justicia transicional.
En este punto, cabe destacar la intervención de la profesora argentina María Lucía Silveira, quien expuso el caso de las Abuelas de Plaza de Mayo como modelo de recuperación de la memoria desde la sociedad civil. Por su parte, el historiador alemán Thomas Becker expuso las diferentes etapas del proceso de desnazificación y cómo Alemania ha logrado integrar la memoria del Holocausto en sus instituciones educativas.
Valencia como referente en políticas de la memoria
La celebración de este congreso en Valencia no es casual. La región ha sido una de las pioneras a nivel nacional en la recuperación de la memoria democrática, a través de:
- La localización y exhumación de fosas comunes del franquismo, con más de 13 cementerios investigados.
- La creación del Banco de ADN de víctimas, en colaboración con universidades y laboratorios forenses.
- El impulso a la digitalización de archivos represivos del régimen franquista para su consulta abierta por la ciudadanía.
- La puesta en marcha de programas educativos vinculados a la historia reciente y los derechos humanos.
Durante su intervención, la consellera de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática, Rosa Pérez Garijo, subrayó que “sin memoria no hay democracia”, recalcando el papel de la verdad y la justicia como pilares esenciales de una ciudadanía crítica y consciente.
Preservar la memoria para fortalecer la democracia
Uno de los ejes centrales del evento ha sido reivindicar la importancia de que las nuevas generaciones comprendan y valoren la historia democrática del país. En este sentido, varias ponencias han girado en torno al papel de la educación como herramienta para combatir la desmemoria y prevenir la repetición de episodios autoritarios.
Educación, juventud y nuevas narrativas
Algunos de los talleres más valorados por el público han sido aquellos enfocados en la transmisión pedagógica de la memoria. Se presentaron propuestas que incluyen:
- Guías didácticas para docentes de secundaria y bachillerato.
- Proyectos transmedia que combinan redes sociales, series documentales y relatos intergeneracionales.
- Juegos interactivos y experiencias de realidad aumentada para trabajar la historia reciente en el aula.
Estas iniciativas pretenden acercar los valores democráticos a los jóvenes y consolidar una cultura cívica sólida, basada en el respeto a los derechos humanos, la justicia y la pluralidad ideológica.
Un espacio para las víctimas y sus familiares
El congreso también ha servido como plataforma para dar voz a las víctimas del franquismo y sus descendientes. En emotivas sesiones testimoniales, varios familiares relataron su lucha personal por encontrar los restos de sus seres queridos y reconstruir la historia silenciada.
Entre los casos más aplaudidos se encuentra el de Carmen Martínez, nieta de un maestro fusilado en 1939, quien expresó: “Durante décadas nos negaron el derecho a llorarle, a saber dónde estaba su cuerpo. Hoy, por fin, empezamos a cerrar el círculo desde la verdad.”
Acompañamiento psicológico e institucional
Gracias al trabajo coordinado entre psicólogos, juristas y expertos en derechos humanos, se están prestando recursos y asesoramiento a las familias que aún buscan respuestas. El congreso ha visibilizado también la importancia del acompañamiento emocional en procesos largos y dolorosos de duelo tardío y justicia postergada.
La cultura como aliada en el proceso de memoria
Más allá de los debates académicos, el Congreso Memoria y Democracia concede un lugar especial a la cultura como forma legítima de expresión de la memoria colectiva. La programación cultural incluye:
- Conciertos con repertorio antifranquista y canciones populares prohibidas durante la dictadura.
- Exhibiciones de artistas plásticos que han trabajado la memoria desde lo visual.
- Proyecciones documentales y cortometrajes de denuncia.
- Lecturas poéticas y narrativas centradas en la represión y el exilio.
Estas actividades no solo enriquecen la agenda del congreso, sino que también permiten conectar con el público general, haciendo la memoria accesible, emocional y viva.
Un avance que no finaliza aquí
El Congreso de Memoria Democrática no termina con sus jornadas. Una de sus grandes apuestas ha sido la creación de un archivo abierto con todas las ponencias, testimonios, referencias bibliográficas y materiales didácticos producidos durante el evento. Este archivo estará a disposición del público a través de una plataforma virtual con acceso libre, reforzando así el objetivo de socializar el conocimiento histórico.
Proyecciones de futuro
Los organizadores han confirmado la intención de dar continuidad al congreso en futuras ediciones. Además, ya se están preparando seminarios temáticos en poblaciones de la provincia que profundicen en aspectos específicos como:
- Memoria de género durante el franquismo.
- Represión hacia colectivos LGTBIQ+
- Exilio de intelectuales y artistas.
Valencia aspira a convertirse, de este modo, en un referente nacional e internacional en políticas de memoria democrática.
Conclusión: justicia, memoria y democracia como pilares inquebrantables
El I Congreso Internacional Memoria y Democracia celebrado en la Beneficència de Valencia ha demostrado que todavía hay mucho por aprender, explorar y reivindicar dentro del campo de la memoria histórica. Como han recordado varios de los participantes, la democracia sin memoria está incompleta, y solo mediante el reconocimiento del pasado es posible edificar un presente más justo y un futuro verdaderamente libre.
La ciudadanía, las instituciones y la comunidad educativa tienen ahora una oportunidad histórica de transformar el conocimiento en acción y el recuerdo en respeto. Valencia, con este congreso, ha hecho historia.