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Congreso rechaza aplazar cierre de tres nucleares en España
El Parlamento mantiene el calendario de clausura para Almaraz, Ascó y Cofrentes
En una sesión cargada de tensión política y regulatoria, el Congreso de los Diputados ha decidido rechazar la propuesta de eliminar las fechas de cierre ya establecidas para tres de las centrales nucleares más importantes en el mix energético español: Almaraz, Ascó y Cofrentes. Esta determinación reafirma el compromiso del gobierno con el calendario de desmantelamiento nuclear aprobado previamente, manteniendo como horizonte de cierre definitivo el año 2035.
La propuesta, presentada por el Partido Popular (PP), fue tumbada con 175 votos en contra frente a 172 a favor, mientras que Junts optó por la abstención, evitando inclinar la balanza en un sentido u otro.
Una decisión clave en el marco de la transición energética
El rechazo a este aplazamiento se vincula directamente con los objetivos de descarbonización establecidos en la Estrategia Nacional Integrada de Energía y Clima (PNIEC), que busca el abandono progresivo de las fuentes no renovables. La clausura progresiva de las centrales nucleares es vista como un paso “necesario e inevitable” por parte del Ejecutivo, a fin de consolidar un modelo basado en fuentes de energía renovable.
En este sentido, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico defiende que el cierre de las plantas nucleares forma parte de un marco acordado en 2019 junto al sector eléctrico, garantizando así una transición energética segura, sostenible y progresiva.
Fechas clave del calendario nuclear
Las principales centrales nucleares españolas ya cuentan con plazos establecidos para su desconexión:
- Almaraz I: cierre programado para 2027
- Almaraz II: previsto para 2028
- Ascó I y II: entre 2030 y 2031
- Cofrentes: cierre previsto para 2030
Estos plazos fueron pactados entre el Gobierno y las eléctricas titulares de los activos nucleares: Endesa, Iberdrola y Naturgy. Todos comparten la gestión a través de la sociedad Enresa, responsable del desmantelamiento y la gestión de residuos radiactivos.
El Partido Popular defiende prolongar la vida de las nucleares
Durante el debate parlamentario, la representante del PP, María del Mar Blanco, argumentó que cerrar estas infraestructuras supondría un “grave error energético y económico”. Según sus palabras, mantener activas estas centrales permitiría fortalecer la seguridad del sistema eléctrico, contener el precio de la electricidad y reducir la dependencia energética exterior.
El PP también subrayó la incidencia que esto tendría sobre el empleo, particularmente en zonas rurales donde la industria nuclear constituye uno de los principales motores económicos.
Propuestas populares en torno al mix energético
Entre los objetivos que buscaba el PP con esta iniciativa destacan:
- Eliminar el calendario de cierre nuclear aprobado en 2019
- Revisar el mix energético nacional incluyendo la nuclear como fuente estable y libre de emisiones de gases contaminantes
- Reforzar el elemento nuclear como parte de la solución en el proceso de transición energética
Sin embargo, sus propuestas chocan con la hoja de ruta oficial marcada por el Ejecutivo nacional y los acuerdos previos suscritos con las compañías eléctricas responsables del funcionamiento de los reactores.
La posición del gobierno: firme en el cierre progresivo
Desde el bloque gubernamental, la diputada Mercedes Zarzalejos (PSOE) recordó que el desmantelamiento nuclear fue pactado “consensuadamente” hace cinco años y que cambiar ahora los términos supondría una ruptura de los compromisos climáticos asumidos por España en el ámbito internacional.
El Gobierno insiste en que estas medidas se enmarcan en los principios de:
- Sostenibilidad medioambiental
- Estabilidad financiera del sistema eléctrico
- Apoyo a las energías renovables
Además, recalcan que la extensión de vida útil de centrales nucleares podría generar mayores problemas técnicos y económicos, tanto en términos de seguridad como de costes asociados al almacenamiento prolongado de residuos.
La energía nuclear en debate internacional
Aunque varios países europeos están reabriendo el debate sobre la conveniencia de prolongar la energía nuclear como mecanismo para reducir la dependencia del gas ruso, España se mantiene firme en su orientación hacia una matriz renovable diversificada.
Pese a notar que países como Francia o Finlandia apuestan por nuevas construcciones nucleares, el Ejecutivo español sostiene que el contexto nacional y la capacidad instalada en renovables permiten avanzar hacia un sistema 100% limpio sin necesidad de reactivar lo nuclear.
Las claves detrás de la abstención de Junts
Uno de los factores más comentados de la jornada fue la abstención del grupo Junts, que con sus votos podría haber inclinado el resultado del hemiciclo. La formación catalana no detalló en profundidad los motivos de su decisión, aunque fuentes internas indicaron que existen divisiones internas sobre el modelo energético y la utilidad futura de la energía nuclear en el marco de la transición ecológica.
No obstante, esta abstención ha sido interpretada por algunos analistas como un gesto de cálculo político, al mostrarse neutral en una cuestión altamente sensible para las diferentes regiones donde existen instalaciones nucleares operativas.
Impacto económico y laboral en las zonas afectadas
El cierre de instalaciones nucleares no solo implica transformaciones en el sistema energético, sino también profundos impactos socioeconómicos locales.
Regiones más directamente implicadas
- Extremadura: donde se ubica la central de Almaraz
- Cataluña: sede de la planta de Ascó
- Comunidad Valenciana: que acoge la planta de Cofrentes
En estas zonas, el desmantelamiento podría repercutir en el empleo directo e indirecto, aunque el Ejecutivo ya ha anunciado planes de reactivación e inversión para fomentar la transición justa.
La llamada “transición justa” busca reconvertir la economía local mediante inversiones en energías renovables, centros tecnológicos, formación profesional y facilidades fiscales para nuevas empresas. Sin embargo, muchas autoridades regionales aún consideran insuficientes estas medidas y reclaman mayor agilidad en su ejecución.
El papel de las energías renovables en el futuro energético
Con el cierre progresivo de las plantas nucleares, España se ve obligada a acelerar su despliegue de energías renovables para cubrir la demanda eléctrica creciente. El Gobierno estima que para el año 2030 más del 70% de la electricidad nacional provendrá de tecnologías limpias como:
- Energía solar fotovoltaica
- Energía eólica
- Biomasa y otras fuentes sostenibles
Además, se están potenciando iniciativas de almacenamiento energético, como baterías a gran escala y plantas de hidrógeno verde, que permitan equilibrar la intermitencia de las nuevas fuentes de generación.
Perspectivas y controversias tras la decisión del Congreso
El rechazo a modificar el calendario nuclear mantiene vigente el Acuerdo para la Transición Energética firmado con las compañías eléctricas y afianza la intención del Gobierno de alcanzar neutralidad climática en las próximas décadas.
No obstante, el futuro del debate nuclear dista de estar cerrado. Con el auge de precios energéticos, la presión geopolítica y los rápidos cambios tecnológicos, muchos expertos anticipan