Índice de contenidos
Ford extiende por seis meses el ERTE en Almussafes
La planta valenciana afronta un nuevo periodo de ajuste con las mismas condiciones laborales
La dirección de Ford España ha acordado con el comité de empresa una nueva prórroga del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en la factoría de Almussafes (Valencia). Esta extensión, que se aplicará desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre de 2024, mantiene las mismas condiciones pactadas anteriormente, en un contexto de reorganización industrial marcado por la adaptación a nuevas líneas de producción y menor volumen de actividad.
El anuncio, realizado tras una reunión entre la dirección de la planta y los representantes sindicales, refleja la persistente incertidumbre que atraviesa el sector de la automoción a nivel nacional y europeo, especialmente en el marco del proceso de electrificación y la reconversión de la industria hacia modelos más sostenibles.
Una prórroga necesaria ante la baja actividad productiva
Motivos que justifican la ampliación del ERTE
La medida viene motivada por la baja demanda de producción y la falta de carga de trabajo suficiente para mantener la operativa habitual de la planta. Según la empresa, esta prórroga del ERTE es clave para afrontar un periodo en el que no se espera un repunte del volumen de fabricación de vehículos, derivado de cambios estructurales en el mercado y de ajustes internos en la multinacional.
En concreto, la factoría arrastra una actividad limitada desde que se dejó de producir el modelo Mondeo y, más recientemente, tras la desaparición de la furgoneta Transit de su línea de montaje.
- Reducción de la producción de modelos convencionales
- Transición hacia una nueva plataforma de vehículos eléctricos
- Incertidumbre sobre los futuros modelos asignados a Almussafes
- Ralentización del mercado europeo de automóviles
En este contexto, Ford justifica la necesidad de disponer de un mecanismo de flexibilidad que le permita adaptar su plantilla a la demanda real, evitando despidos y preparando el camino hacia un nuevo ciclo productivo.
Condiciones laborales: sin cambios respecto al ERTE anterior
Uno de los aspectos más destacados de este nuevo ERTE es que no introduce variaciones respecto al anterior. Esto significa que los trabajadores afectados mantendrán las mismas compensaciones económicas y condiciones sociales que se establecieron en el expediente que ha estado vigente durante el primer semestre de 2024.
De este modo, los empleados incluidos en el ERTE seguirán recibiendo el 80% de su salario bruto, mientras estén en situación de suspensión temporal. Además, se conservan las cotizaciones a la Seguridad Social y el reconocimiento del tiempo afectado por el ERTE como trabajado a efectos de antigüedad.
- 80% del salario garantizado para los trabajadores afectados
- Mantenimiento de las cotizaciones sociales y beneficios
- Reconocimiento de la antigüedad pese a la inactividad
- Rotación entre empleados afectados para distribuir el impacto
Además, la empresa continuará aplicando el criterio de rotación de turnos para que el impacto del ERTE no recaiga siempre sobre el mismo grupo de trabajadores, una fórmula que ha sido valorada positivamente por los sindicatos.
Contexto laboral en Almussafes: entre la transición y la espera
Una planta en Stand-by hasta la llegada de los nuevos vehículos eléctricos
Desde hace varios años, Ford Almussafes atraviesa un proceso complejo de transición industrial, tras haber sido seleccionada para producir la nueva plataforma de vehículos eléctricos de la marca en Europa. Aunque esta decisión fue recibida como una victoria frente a la planta alemana de Saarlouis, lo cierto es que el ritmo de adaptación e implementación de la nueva línea está siendo más lento de lo esperado.
La compañía aún no ha concretado las fechas definitivas para la llegada de estos nuevos modelos, lo que genera un clima de incertidumbre laboral entre la plantilla, que suma más de 5.800 empleados directos y muchos otros indirectos.
Reacción sindical: se prioriza el mantenimiento del empleo
El sindicato mayoritario en la planta, UGT, ha valorado positivamente la renovación del ERTE, siempre que sirva para evitar despidos estructurales como los que ya se produjeron en los últimos años. Desde la organización sindical se insiste en que este tipo de acuerdos temporales permiten ajustarse a las circunstancias sin renunciar a mantener la capacidad industrial y el empleo en la planta de Almussafes.
Sin embargo, también han expresado su preocupación por la falta de concreción por parte de la dirección de Ford respecto al futuro inmediato. “La reconversión hacia los eléctricos debe venir acompañada de decisiones concretas y de inversión”, ha señalado el portavoz de UGT en Ford, Carlos Faubel.
- UGT prioriza evitar despidos estructurales
- Demandan claridad en los planes industriales de Ford
- Solicitan mayor inversión en formación y transición tecnológica
Perspectivas de futuro: luces y sombras en el horizonte
El reto de adaptarse a la movilidad sostenible
El principal desafío de Almussafes está en convertirse en una planta de referencia para la movilidad eléctrica. La adjudicación de la producción de los futuros vehículos basados en la nueva arquitectura EV representa una oportunidad significativa para asegurar el futuro de la planta, pero también impone retos importantes:
- Necesidad de formar a la plantilla actual en nuevas tecnologías
- Requerimientos técnicos para modernizar las líneas de producción
- Adaptación a mercados con alta competencia en eléctricos
Desde Europa, las nuevas normativas en cuanto a reducción de emisiones y sostenibilidad presionan al sector a avanzar rápidamente, pero ello implica una transformación por fases que no siempre va acompasada con la realidad industrial de cada planta.
Incertidumbre global y presión sobre la industria del automóvil
La planta valenciana también se ve afectada por factores externos como la crisis de los microchips, la inflación de los costes energéticos, la ralentización económica en China y Europa, y la fuerte competencia de los fabricantes asiáticos, especialmente en el segmento eléctrico.
Todo ello contribuye a que la planificación a largo plazo sea más compleja, situando el actual ERTE como un instrumento de contención, pero no una solución definitiva.
Conclusión: Almussafes, a la espera de una decisión definitiva
La prórroga del ERTE en Ford Almussafes hasta diciembre de 2024 se presenta como una medida necesaria para gestionar el bajo nivel de actividad y proteger el empleo actual. No obstante, la situación presenta una doble cara: por un lado, la flexibilidad del ERTE permite mantener el pulso de la planta y retener a su fuerza laboral; por otro, la falta de certezas sobre el calendario de electrificación sigue generando preocupación y debate.
Ford se enfrenta al reto de materializar sus compromisos de electrificación en la planta valenciana, invertir en modernización y clarificar su hoja de ruta. Mientras tanto, los trabajadores y representantes sindicales mantienen la mirada puesta en la llegada efectiva de los nuevos modelos eléctricos, que deberá marcar el reinicio de una nueva etapa industrial para Almussafes.
La automoción española sigue siendo clave para la economía del país, y con ello, el futuro de Ford España y su planta en Almussafes adquiere un valor estratégico fundamental en el nuevo paradigma de la movilidad.