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Sanidad refuerza detección de violencia de género en 2026
Un compromiso firme para proteger a las víctimas desde la atención primaria
El sistema sanitario valenciano implementará a partir de 2026 un plan ampliado de cribado para la detección precoz de la violencia de género, una medida pionera que pretende mejorar la protección y atención a las mujeres en situaciones de riesgo. Según informó la Conselleria de Sanidad, esta acción refuerza el papel crucial de los profesionales de salud como primer frente en la lucha contra esta grave vulneración de los derechos humanos.
Esta iniciativa se incorpora dentro del nuevo Plan de Salud de la Comunitat Valenciana 2023-2030, alineándose con objetivos nacionales y europeos para erradicar la violencia de género desde una perspectiva de salud pública, integrando la prevención y la atención transversal en todos los niveles asistenciales.
¿Qué implica el nuevo cribado para detectar violencia de género?
El nuevo programa de cribado sistemático tiene como objetivo realizar una detección temprana de posibles casos de violencia machista, facilitando una intervención temprana y eficaz. Esto se llevará a cabo durante las consultas médicas habituales, donde los profesionales realizarán preguntas específicas si lo consideran adecuado, respetando siempre la confidencialidad y sensibilidad del asunto.
Ámbitos de actuación del cribado sanitario
El refuerzo de detección de casos de violencia contra la mujer se aplicará en los siguientes servicios:
- Centros de atención primaria
- Servicios de urgencias hospitalarias
- Consultas de salud mental
- Ginecología y obstetricia
- Unidades de salud sexual y reproductiva
Estos puntos de acceso garantizarán una cobertura integral, no solo para detectar signos físicos de agresión, sino también indicadores de violencia psicológica, sexual o económica.
Capacitación sanitaria para una respuesta efectiva
Uno de los ejes clave del plan es la formación de los profesionales sanitarios. El personal médico y de enfermería recibirá cursos especializados que les permitirán identificar señales ocultas de violencia, mantener un diálogo sensible con las pacientes y conocer los protocolos de derivación a servicios sociales, policiales y jurídicos.
Objetivos de la formación
- Sensibilización: visibilizar la violencia de género como un problema de salud pública.
- Detección precoz: capacitar para identificar signos no evidentes.
- Respuestas adecuadas: seguir el procedimiento correcto sin actuar como jueces, transmitiendo seguridad.
- Coordinación interinstitucional: colaborar con otros organismos para la protección de la víctima.
Con esta capacitación, se espera que *los centros sanitarios se conviertan en espacios seguros*, donde las víctimas puedan hablar y ser escuchadas sin temor.
Un cambio de modelo hacia la salud con enfoque de género
La inclusión del enfoque de género en la atención sanitaria permite contextualizar la violencia que sufren las mujeres, reconociendo factores estructurales como la desigualdad, la dependencia económica o la discriminación social. Este cambio de mirada busca eliminar sesgos de atención y garantizar la equidad en los servicios de salud.
Según los datos más recientes del Ministerio de Igualdad, 1 de cada 3 mujeres en España ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Este alarmante dato justifica la necesidad de transformar el sistema de salud en un actor activo y sensibilizado para ofrecer respuestas eficaces y humanas.
Avances en los sistemas de información
Como parte de la estrategia, Sanidad también implementará mejoras en los sistemas de recogida de datos epidemiológicos relacionados con la violencia de género. Esto permitirá:
- Registrar casos detectados con criterios unificados.
- Evaluar la efectividad del cribado en diferentes áreas sanitarias.
- Diseñar campañas específicas de salud pública dirigidas a grupos vulnerables.
Mayor coordinación con servicios sociales y de protección
El nuevo plan de cribado se desarrollará en estrecha coordinación con otros ámbitos implicados en la atención a las víctimas de violencia. La Conselleria de Sanidad reforzará la colaboración con:
- Los servicios sociales municipales
- Los cuerpos de seguridad del Estado con competencias en violencia de género
- Juzgados y fiscalías especializadas
- Centros de acogida y casas de protección
Este enfoque multidisciplinar es fundamental para construir rutas de protección seguras para las mujeres que decidan recurrir al sistema sanitario como primer paso para salir del ciclo de violencia.
Cribado voluntario y cuidadoso: sin revictimización
En ningún momento se forzará a la mujer a revelar información o denunciar. El cribado busca ofrecer un espacio de escucha y apoyo, sin presionar ni juzgar. Esta metodología está diseñada específicamente para evitar cualquier forma de revictimización.
Además, los profesionales contarán con guías de preguntas consensuadas y validadas que permiten sensibilizar sin generar impacto negativo, basándose en experiencias previas de diversos modelos asistenciales.
Implementación progresiva: una inversión sostenible
El sistema sanitario valenciano aplicará estas mejoras de forma escalonada a lo largo de 2026, garantizando una correcta adaptación de tecnología y personal. Este ritmo permitirá mantener estándares de calidad en la atención sin interrumpir la actividad asistencial habitual.
Etapas de implantación
- Primera fase (1º trimestre): pruebas piloto en áreas de salud seleccionadas.
- Segunda fase (2º y 3º trimestre): evaluación de resultados y ajustes.
- Fase final (finales de 2026): implementación generalizada en toda la red sanitaria.
La financiación del plan forma parte del Presupuesto General de la Generalitat y se contempla como inversión estratégica en prevención y salud comunitaria.
Declaraciones institucionales: “Una política sanitaria con rostro de mujer”
Desde la Conselleria de Sanidad, se remarcó en un comunicado que “el sistema sanitario tiene que ser una palanca de cambio para acabar con la violencia de género, trabajando desde la prevención, protección y reparación”.
Esta postura fue respaldada por las asociaciones de profesionales sanitarios, quienes también subrayaron que llevar la salud más allá de lo físico es “una deuda pendiente que ahora empieza a saldarse”.
Impacto esperado y visión a largo plazo
Con estas medidas, se espera reducir significativamente los tiempos de respuesta ante la detección de un caso de maltrato, acortar los ciclos de violencia, y aumentar el número de mujeres que reciben atención y protección efectiva.
La apuesta por la salud como herramienta de cambio social posiciona a la Comunidad Valenciana como un referente nacional en prevención integral de violencia de género desde los servicios públicos.
Resultados que se espera alcanzar en cinco años:
- Identificar más del 60% de los casos ocultos de violencia gracias al nuevo cribado sanitario.
- Formar a más de 12.000 profesionales en enfoque de género.
- Desarrollar un sistema digital unificado de seguimiento y derivación intersectorial.
- Reducir en un 30% el retraso en denunciar o pedir ayuda tras la primera visita médica.
Conclusión
El reforzamiento del cribado de violencia de género en el sistema sanitario de la Comunitat Valenciana en 2026 representa un paso decisivo hacia un modelo de salud más justo, empático y transformador. Integrar la detección precoz dentro de los servicios médicos habituales