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Víctimas de la DANA rechazan presencia de Mazón en funeral
Indignación y dolor en el primer aniversario de la catástrofe
El acto de homenaje celebrado por el primer aniversario de la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) en la Vega Baja ha estado marcado por la tensión y el descontento. Diversos colectivos de familiares de las víctimas expresaron su rechazo a la presencia del presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, durante el funeral de Estado celebrado en Almoradí, convocado para rendir tributo a quienes perdieron la vida en la catástrofe climática de septiembre de 2023.
Un acto solemne empañado por la política
La jornada, que debía estar centrada en el recuerdo de los fallecidos y el sufrimiento de los damnificados, se vio afectada por protestas y gestos de desaprobación hacia la figura del presidente. Algunos familiares afirmaron sentirse “usados con fines partidistas”, alegando que su dolor estaba siendo instrumentalizado en un evento en el que no fueron consultados.
Según representantes de las asociaciones de víctimas, no se tuvo en cuenta su opinión a la hora de organizar el acto conmemorativo. Denunciaron que muchas de sus peticiones han sido sistemáticamente ignoradas a lo largo del último año.
Motivos del malestar de los familiares
Entre los principales motivos del rechazo hacia la presencia institucional destacan:
- Falta de diálogo y empatía institucional: los afectados denuncian no haber sido escuchados ni tenidos en cuenta.
- Retrasos en las ayudas prometidas: muchas familias siguen esperando compensaciones económicas comprometidas por las administraciones.
- Promesas incumplidas sobre infraestructuras y planes de prevención para evitar futuras catástrofes.
- Sensación de abandono tanto por parte del actual gobierno valenciano como del anterior.
La DANA de septiembre de 2023: un desastre sin precedentes en la Vega Baja
El episodio de DANA que afectó la comunidad valenciana en 2023 dejó un saldo devastador: 14 personas fallecidas, más de cuatro mil viviendas dañadas y cientos de hectáreas agrícolas anegadas.
Municipios como Almoradí, Dolores, Orihuela o Callosa de Segura sufrieron las consecuencias más graves. El territorio de la Vega Baja se convirtió en el epicentro de una tragedia que expuso las deficiencias estructurales en materia de gestión de riesgos, drenaje y planificación urbanística.
Response institucional: entre promesas y realidades
Desde las primeras horas del desastre, diversas administraciones comenzaron a visitar la zona y a anunciar planes urgentes de recuperación. Sin embargo, según denuncian plataformas ciudadanas, la ejecución de esos planes ha sido lenta e ineficaz.
En concreto, las principales críticas han estado dirigidas a:
- El retraso en los pagos de ayudas directas a damnificados.
- La ausencia de soluciones estructurales para garantizar que hechos como la DANA de 2023 no se repitan.
- Duplicidad de proyectos e informes con alto coste económico y escasa ejecución real.
Desacuerdo con la organización del funeral institucional
El homenaje organizado este año incluyó una misa oficial, discursos institucionales y una ofrenda floral a las víctimas. No obstante, varios afectados se desmarcaron del evento, al considerar que su organización fue opaca y no tuvo en cuenta sus demandas.
Una portavoz de la asociación Vega Solidaria, que agrupa a más de 70 familias perjudicadas por el evento climático, subrayó que “la memoria de nuestros familiares merece dignidad, no espectáculo político“. Añadió que muchos de los presentes en la ceremonia oficial ni siquiera habían estado en contacto con su colectivo durante el año posterior a la tragedia.
Alternativa ciudadana en homenaje paralelo
Ante esta situación, algunas familias optaron por organizar un acto paralelo no institucional, en un parque público de Almoradí. Con velas, flores y lectura de poemas, los ciudadanos recordaron a sus seres queridos en un ambiente íntimo y respetuoso, lejos de los focos mediáticos.
El sentido gesto evidenció una fractura entre las víctimas y las instituciones. Según varios asistentes, este segundo homenaje reflejaba mucho mejor el espíritu de duelo que la comunidad aún atraviesa.
Carlos Mazón: “Mi responsabilidad es estar con las víctimas”
El presidente Mazón insistió en que su presencia en el funeral se justificaba por el compromiso institucional con el dolor de las familias. En declaraciones a medios locales, afirmó que su gobierno ha trabajado para “agilizar las ayudas y dar respuesta a las necesidades reales” de las personas afectadas por la DANA.
Aunque reconoció que “queda mucho por hacer”, hizo un llamado a la unidad y aseguró que todos los recursos posibles se están movilizando para evitar que catástrofes similares vuelvan a repetirse en la Vega Baja.
Respuestas mixtas en la ciudadanía
Mientras algunos ciudadanos valoraron el intento de Mazón por acudir y rendir respeto a las víctimas, muchos otros consideraron que su participación resultaba inoportuna dada la creciente insatisfacción con las decisiones del Consell en materia de recuperación del territorio y seguridad hidráulica.
“No se puede venir a un funeral cuando has ignorado nuestras súplicas durante un año”, declaró emocionada una vecina de Dolores.
La Vega Baja: una región que exige soluciones reales
A raíz de esta tragedia, han surgido alrededor de veinte plataformas ciudadanas y asociaciones vecinales que exigen cambios legislativos, inversiones duraderas en infraestructuras y una planificación territorial mucho más responsable.
Sus demandas se centran en tres pilares fundamentales:
- Protección efectiva contra inundaciones: canales, barreras, limpieza de cauces y planes de evacuación.
- Transparencia institucional: acceso a la información y participación ciudadana en la toma de decisiones.
- Ayuda económica inmediata y justa para quienes perdieron viviendas, cosechas o familiares.
A pesar de las múltiples reuniones con alcaldes, delegados y técnicos, muchas de estas reivindicaciones aún no encuentran respuesta clara desde la Generalitat.
Un año después, el recuerdo sigue vivo
Más allá de lo institucional, las cicatrices de la DANA de septiembre de 2023 permanecen abiertas en el corazón de una comarca que lucha por sanar. Cada casa reconstruida, cada campo que vuelve a sembrarse y cada lágrima derramada en el aniversario muestra que la memoria de las víctimas sigue viva.
La exigencia es clara: no se trata solo de palabras, sino de acciones. De devolver la dignidad a quienes lo perdieron todo. De priorizar la vida por encima de los discursos.
Conclusión: un funeral que refleja una crisis más profunda
El rechazo a la presencia de Carlos Mazón en el funeral de Estado por las víctimas de la DANA expone una herida aún sin cerrar entre la ciudadanía y sus representantes. Más allá del dolor individual, es una llamada de atención sobre la necesidad de mejorar los canales de comunicación entre afectados e instituciones, y de transformar las promesas en realidad tangible.
La Vega Baja no solo exige justicia; exige también previsión, prevención y participación. Porque si la naturaleza no da avisos, las autoridades tienen la obligación de estar preparadas. Y eso empieza por escuchar y respetar a quienes ya lo han perdido todo.