Son reglas y restricciones para contener futuros conflictos entre naves rusos y estadounidenses, informó el viceministro de Defensa de Putin, Anatoli Antonov. El Pentágono dejó en claro que “no habrá cooperación” el presidente de EEUU, Barack Obama, y el mandatario ruso, Vladimir Putin
Estados Unidos no apoya los objetivos de los bombardeos rusos, que se iniciaron a finales del pasado mes y que están atacando a todo tipo de oposición al líder sirio Bashar al Assad, a quien EEUU quiere ver fuera del poder.
El acuerdo, que incluye también protocolos para drones, llega tras varios intercambios y negociaciones entre funcionarios de Defensa de Moscú y Washington por videoconferencia para limitar los riesgos de incidentes.
Ambos países acuerdan desde hoy rutinas de comunicación entre pilotos de sus Fuerzas Aéreas para evitar choques indeseados, mientras que se mantienen vías de comunicación en tierra por si la primera opción resulta infructuosa. “Este acuerdo hace que haya menos posibilidades de fallos de comunicación”, explicó Cook, quien reiteró en varias ocasiones que el acuerdo no significa que el Pentágono comparta la estrategia rusa.
El memorando también establece protocolos de actuación si se produce un incidente aéreo, como el derribo de una aeronave pilotada o un drone.
Rusia está operando decenas de cazas en Siria desde finales de septiembre, al tiempo que ha realizado bombardeos con misiles crucero desde el Mar Caspio con la intención de dar un giro a la guerra civil siria.
El presidente ruso, Vladímir Putin, está apoyando a Al Assad con ataques a grupos como los yihadistas suníes del Estado Islámico, así como a otros grupos moderados apoyados por Estados Unidos.
Estados Unidos opera a diario vuelos sobre Siria desde hace un año, cuando comenzó a liderar una misión multinacional para acabar con el EI en ese país e Irak. Desde que Rusia empezó a operar en la zona, cazas estadounidenses han tenido que realizar maniobras para evitar elevar el riesgo de encontronazo con los rusos.