## Noticia sobre el manejo inadecuado de un infarto en Comunidad Valenciana
El manejo inadecuado por parte del sistema sanitario en la Comunidad Valenciana resultó en el fallecimiento de una mujer por infarto de miocardio, sin que en ningún momento se le diagnosticara correctamente. Este caso tuvo lugar durante el gobierno del Botánico y ha llevado a que la Conselleria de Sanidad deba indemnizar a la familia con más de 140.000 euros.
El diagnóstico erróneo se repitió en dos ocasiones. En la primera, cuando la ambulancia, que llegó sin médico, determinó que la paciente padecía de dorsalgia y le administró Voltaren y Primperan, sin considerar la posibilidad de un infarto. La familia sostiene que estos medicamentos, además de ser inapropiados, contribuyeron a la muerte de la mujer. El Consell Jurídic Consultiu de la Comunitat Valenciana concluyó que la Conselleria debe compensar al esposo e hijos por las negligencias.
El incidente comenzó cuando la mujer, de 72 años, mostró síntomas de infarto en su domicilio el 17 de julio de 2022. A las 5 de la mañana avisaron a Emergencias, pero la ambulancia acudió solo con una auxiliar de enfermería, quien consultó al médico de guardia por teléfono. Este decidió administrar medicamentos sin hacer una evaluación física adecuada. Se destaca que el Voltaren, uno de los fármacos administrados, está contraindicado para infartos, mientras que Primperan alivia las náuseas, sin impactar en un evento cardíaco.
Más tarde, la familia llevó a la paciente al centro de salud, donde también se falló en la identificación de la gravedad de su condición. Debido a las restricciones por Covid, la mujer fue dejada sola en la sala de espera por dos horas, tras lo cual fue encontrada inconsciente. Aunque los profesionales intentaron reanimarla, el centro carecía de un desfibrilador y la ambulancia que lo traía tardó 40 minutos en llegar. Cuando finalmente llegó, ya era tarde.
El Consell Jurídic Consultiu incorporó dos informes en su dictamen que destacaron la falta de cumplimiento de prácticas estándar por parte del personal médico. No se realizaron las pruebas necesarias para un diagnóstico acertado, como la revisión de la historia clínica o la auscultación adecuada. Incluso cuando fue examinada cerca del mediodía, el diagnóstico incorrecto de dorsalgia se mantuvo. Se intentó reanimarla con adrenalina, pero tras 45 minutos, se confirmó su muerte.
Estos informes concluyeron que la atención fue insuficiente y errónea. Sanidad debe indemnizar al esposo con 106.000 euros y 17.000 euros a cada uno de los hijos, sumando 140.900 euros por la negligencia médica que causó el fallecimiento. La Conselleria tiene ahora la opción de aceptar y pagar la indemnización o abrir un proceso judicial si discrepa con el dictamen, que, aunque no es vinculante, representa una evidencia considerable en caso de juicio.