El municipio de Xàbia, en Alicante, conmemora este sábado los 30 años de historia de los Escacs Vivents, un espectáculo que combina ajedrez viviente con teatro. Cerca de cien personas de distintas edades participan en este evento que aúna cultura, participación y tradición. Este año, la atención se centra en la adaptación de ‘El sueño de una noche de verano’ de William Shakespeare.
Raquel Violero, directora del evento, explicó que se recupera la figura de Shakespeare, cuya última aparición en esta celebración, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional, fue en 2009. El espectáculo, dedicado a Rafael Andarias, fundador del evento, se presentará a las 22:30 horas en la avenida de Lepanto.
Una de las novedades de este año es que los niños participantes romperán la cuarta pared, interactuando directamente con el público. Violero muestra un gran interés en el metateatro, cuyo objetivo es hacer reflexionar al espectador sobre la escena teatral y la fina línea que separa realidad de sueño. Según ella, el arte ofrece mundos ideales que nos invitan a mejorar nuestro entorno.
A nivel interpretativo, Violero destaca que este año habrá varios cambios. Desde la creación de la escuela de teatro del Ajedrez Viviente de Xàbia, los niños se reúnen una vez al mes durante tres horas, permitiendo una mayor profundización en técnicas teatrales. La obra presenta un “factor sorpresa” importante a nivel estético, impulsando a los niños a interpretar y relacionarse con el público de formas innovadoras.
El evento contará con la participación directa de unas cien personas, incluidos 32 niños que se convertirán en piezas humanas de ajedrez. Además, habrá entre 30 y 40 músicos tocando en directo, junto a diez bailarinas y voluntarios. La asistencia se prevé entre 800 y 900 personas en las gradas, junto a espectadores en balcones cercanos, alcanzando alrededor de mil en total.
Violero subrayó el entusiasmo del público, incluidas personas que viajan a Xàbia cada año para asistir al ajedrez viviente. Expresa satisfacción por contar con una audiencia fiel que crece anualmente gracias a la mayor difusión y buenas expectativas.
El evento, que nació en 1996 para conmemorar el centenario de las fiestas locales, se ha transformado en una tradición que ha evolucionado temáticamente. Inicialmente una partida de ajedrez viviente, ahora integra elementos como música en vivo, lucha escénica, coreografías y esgrima, convirtiéndose en una obra teatral multidisciplinaria.
Reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2002, la obra es un éxito con muchos elementos nuevos cada año. La preparación del espectáculo se realiza de manera intensa, con ensayos mensuales y, en julio, prácticas casi diarias para perfeccionar la actuación.