La Policía Nacional ha detenido en Benidorm a dos hombres de 37 y 51 años, ambos de nacionalidad británica, acusados de simular un secuestro con el objetivo de obtener dinero de forma rápida. El falso rapto activó un amplio dispositivo policial tras una alerta internacional.
La alerta llegó desde Reino Unido
La investigación se inició después de que Interpol comunicara a las autoridades españolas la posible retención ilegal de un ciudadano británico en Benidorm. Un familiar del supuesto secuestrado denunció los hechos ante las autoridades de su país y aseguró haber recibido vídeos en los que aparecía la víctima ensangrentada mientras otro hombre la amenazaba con un cuchillo.
Además de las imágenes, también se aportaron mensajes en los que el presunto captor exigía el ingreso de 830 euros en una cuenta bancaria para liberar al retenido, bajo la amenaza de matarlo si no se efectuaba el pago.
Despliegue urgente y coordinación internacional
Ante la gravedad de la situación, la Comisaría de Benidorm movilizó a agentes de Seguridad Ciudadana y Policía Judicial y solicitó apoyo al Grupo de Secuestros y Extorsiones de la Comisaría General de Policía Judicial, con sede en Madrid.
Mientras los especialistas analizaban las imágenes y las conversaciones, en Benidorm se puso en marcha un operativo para localizar cuanto antes al supuesto secuestrado y evitar cualquier daño.
Las gestiones permitieron ubicar el posible paradero en un hotel de la ciudad, donde el ciudadano británico se había alojado días antes junto a otro compatriota.
Descubiertos hablando “de forma amigable”
Los agentes establecieron un dispositivo discreto de vigilancia en el entorno del hotel. Poco después, observaron cómo salían dos hombres que coincidían con las descripciones facilitadas y que conversaban de manera cordial.
Tras interceptarlos e identificarlos, los policías comprobaron que todo se trataba de una simulación. Ambos habrían organizado el falso secuestro para intentar obtener dinero de familiares en el Reino Unido.
Por estos hechos, fueron detenidos como presuntos autores de los delitos de simulación de delito y estafa.
Identidad falsa y nuevo delito
Durante la reseña policial, los agentes detectaron además que el supuesto secuestrador había facilitado un nombre falso tanto al registrarse en el hotel como al identificarse ante la Policía. Por ello, se le imputó también un delito de usurpación de identidad.
Los dos arrestados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Benidorm, que determinará las medidas cautelares correspondientes.
El caso generó una importante movilización de recursos policiales, paralizando otras investigaciones en curso en la ciudad para atender lo que inicialmente se consideró un secuestro real de extrema gravedad.