Índice de contenidos
Sin rastro del cuerpo de Enrique: el crimen de Bocairent sigue sin resolver su pieza clave




El caso está esclarecido para la Guardia Civil, pero la ausencia del cadáver del empresario desaparecido mantiene abierta una incógnita fundamental.
El crimen de :contentReference[oaicite:1]{index=1} es considerado un caso resuelto a nivel policial, pero continúa marcado por una ausencia decisiva: el cuerpo de la víctima aún no ha sido localizado. Enrique G., empresario de 77 años vinculado al hotel rural San Isidro, permanece desaparecido meses después de que su caso pasara de misterio a investigación criminal.
La desaparición del empresario, registrada a finales de mayo, despertó las primeras sospechas cuando agentes de la Guardia Civil localizaron salpicaduras de sangre en la vivienda turística de la que era propietario. Ese hallazgo confirmó que no se trataba de una simple ausencia voluntaria, sino de un posible homicidio.
Un sospechoso con antecedentes
Las investigaciones condujeron rápidamente a Antonio C. B., un expreso con antecedentes por otro crimen cometido en Muro de Alcoy. Según fuentes próximas al caso, el sospechoso fue interceptado por la Policía Local de Banyeres mientras huía en coche en las mismas fechas en las que se sitúa el asesinato.
Los investigadores sostienen que Antonio C. B. habría tratado de deshacerse del cuerpo tras acabar con la vida del empresario, iniciando una huida para ocultar el cadáver. Sin embargo, pese a los intensos rastreos realizados en distintas zonas rurales, no ha sido posible localizar los restos mortales de Enrique.
El cuerpo, la gran incógnita
La ausencia del cuerpo complica el cierre definitivo del caso desde el punto de vista judicial. El acusado niega los hechos y cualquier relación con el homicidio, y asegura desconocer el paradero del empresario desaparecido, lo que dificulta reconstruir los últimos momentos de la víctima.
A pesar de ello, la Guardia Civil considera que los indicios recabados son suficientes para sostener la acusación. El sospechoso permanece en prisión provisional mientras continúa la instrucción judicial, a la espera de que nuevas pruebas permitan localizar el cuerpo o reforzar la causa.
Una investigación que sigue abierta
Los equipos de investigación mantienen activas varias líneas de búsqueda y no descartan reanudar rastreos en puntos concretos del entorno rural si aparecen nuevos indicios. Mientras tanto, el crimen de Bocairent continúa siendo un caso resuelto sobre el papel, pero incompleto en lo esencial: la víctima sigue sin aparecer.
Etiquetas: Bocairent, Sucesos, Guardia Civil, Desapariciones, Investigación criminal