El supervisor de llamadas del ‘112 Comunitat Valenciana’ ha declarado ante la jueza que investiga la gestión de la dana que el día de las inundaciones se presentaron “problemas” en las comunicaciones y afirmó: “La sensación era de diluvio universal”. Esta declaración tuvo lugar en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, que lidera la investigación. En el caso, figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exadjunto, Emilio Argüeso.
El supervisor describió el 29 de junio como un día de “complicaciones” en su puesto de trabajo, marcado por alertas meteorológicas y dificultades en la mañana en la Ribera Alta, Buñol y Requena-Utiel, además de cortes en la autopista A-3 y desbordamientos en el río Magro. Indicó que a las 8:15 horas se había activado una operativa extraordinaria para ampliar la capacidad de llamadas y se había comenzado a llamar a refuerzos.
A partir de las 19 horas, la situación se centró en la zona del Poyo, de Picaña hacia el sur, aunque las llamadas continuaban llegando desde la Ribera, el Magro y otras áreas afectadas. Además, el supervisor señaló que, durante la tarde de la dana, Emilio Argüeso acudió dos veces a la Sala para informar de una incidencia.
Específicamente, Argüeso se presentó alrededor de las 19:30 horas para solicitar la apertura de un caso relacionado con policías locales de Picanya que requerían asistencia de la Guardia Civil, ya que el desbordamiento del barranco les impedía gestionar el tráfico. Más tarde, volvió porque la Policía Local había quedado atrapada. Argüeso fue el único miembro del Cecopi que el supervisor vio esa tarde.