La operadora del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Carmen González, ha comparecido ante la comisión de investigación de la dana en el Senado. Durante su presentación, reconoció que la alerta relativa al barranco del Poyo se envió con casi una hora de retraso debido a problemas técnicos y de verificación. La notificación fue finalmente enviada al Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat a las 18:43 de la tarde del 29 de octubre.
González detalló que, cuando el agua sobrepasa un punto de medición, tarda unos 20 minutos en llegar a la sala SAIH. El primer registro que causó preocupación en el barranco del Poyo fue anotado a las 17:35, pero no llegó a la CHJ hasta las 17:56. La operadora destacó que, aunque el caudal aumentaba rápidamente, era necesario confirmar la exactitud de los datos antes de enviar la alerta, que detallaba un caudal de 1.686 metros cúbicos por segundo.
La técnico explicó que ya se había decretado la alerta hidrológica desde las 12:20 y que se esperaba que las autoridades locales, como guardas forestales y policías municipales, estuvieran informadas de la situación. Insistió en que el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat es el encargado de organizar y coordinar las acciones necesarias y de avisar a los alcaldes.
En su intervención, señaló que la alerta hidrológica en el barranco del Poyo nunca fue rebajada y afirmó que los informes automáticos sobre lluvias y estado de los caudales se envían sistemáticamente a varios organismos, incluido el Centro de Coordinación de Emergencias, la Delegación del Gobierno, subdelegaciones, y centros meteorológicos de Barcelona y Madrid. También mencionó que, mientras Emergencias no buscó confirmación sobre los datos de la avenida, la Delegación del Gobierno realizó hasta siete consultas sobre el tema.
Esta comparecencia en el Senado sucede poco después de que la magistrada del Juzgado de Instrucción 3 de Catarroja citara a declarar al presidente de la CHJ, Miguel Polo, y a otros tres empleados como testigos en la investigación sobre la dana. La intervención de González se retrasó debido a motivos médicos, pero se considera crucial para arrojar luz sobre lo acontecido.
La CHJ ha sido criticada por organismos como el Ayuntamiento de Valencia, que acusó al ente de un supuesto “veto” al haber limitado las comparecencias de sus funcionarios en las comisiones convocadas para esclarecer los hechos del 29 de octubre. De igual manera, la falta de participación en un encuentro con medios, en el que se esperaba la intervención de Teodoro Estrela, fue otro punto de controversia. No obstante, Estrela participó posteriormente en un foro sobre la dana organizado por el Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos, donde informó que hasta 45 sensores del SAIH fueron afectados por la riada.