Las tiendas de moda en Europa recuperaron 600 millones de euros por devoluciones durante el Black Friday de 2024 gracias a la implantación de la tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), que permite un seguimiento en tiempo real de las prendas, facilitando así su pronta disponibilidad para la venta. Esta información fue divulgada por la empresa tecnológica Clustag.
La tecnología RFID de Clustag utiliza etiquetas inteligentes que se pueden leer a distancia, proporcionan un conocimiento instantáneo de la ubicación de cada prenda, incluso durante el proceso de devolución. Estas etiquetas permiten reducir el tiempo de reingreso de aproximadamente 72 horas a menos de 8, aumentando significativamente la disponibilidad de los productos. Esto transforma la logística inversa, tradicionalmente vista como un coste inevitable, en una oportunidad para mejorar las ventas.
Durante el último Black Friday en Europa, Clustag facilitó el procesamiento de 20 millones de prendas devueltas de manera eficiente, resultando en la recuperación de más de 600 millones de euros para sus clientes, que de otro modo habrían perdido ventas ante la competencia.
El Black Friday representa un desafío logístico para la industria de la moda europea, dado el aumento de las ventas en línea y las consiguientes devoluciones. Se estima que durante estas fechas se devuelven cientos de millones de prendas a nivel global, lo que congestiona el inventario en un período crucial antes de las festividades navideñas.
En España, se proyecta que el valor de las devoluciones en línea alcanzará los 13.300 millones de euros en 2025, según el Informe Benchmark Anual de Devoluciones España 2025, realizado por ZigZag junto con Retail Economics. En épocas de alta demanda, los consumidores pueden devolver hasta el 35% de sus compras.
La práctica del “bracketing”, que consiste en comprar varios tamaños o colores de un producto para conservar solo uno y devolver el resto, agrava la situación. Según Retail Insight Network, más del 60% de los compradores en línea de moda admiten hacerlo, lo que incrementa el volumen de devoluciones y complica la logística durante las semanas clave del año.
Los costes operativos de las devoluciones en Europa pueden alcanzar hasta el 66% del valor del producto, lo que hace que la rapidez de su reintegración al inventario sea esencial. Si las devoluciones tardan en ser procesadas, las marcas pierden ventas en favor de la competencia. En este contexto, la velocidad y la eficiencia intralogística, apoyadas por la tecnología, son determinantes.
En palabras de Luis Rius, CEO de Clustag, “en campañas como Black Friday o Navidad, cada minuto es crucial. Nuestra tecnología permite procesar devoluciones y tener los productos listos para la venta casi de inmediato, evitando así que los clientes acudan a la competencia”. Rius enfatizó que su enfoque no solo busca optimizar procesos, sino también asegurar una experiencia de cliente sin contratiempos, evitando que las marcas pierdan oportunidades durante los momentos más importantes del año.
La adopción de RFID no es solo una tendencia temporal, señalan las mismas fuentes. Se está convirtiendo en un cimiento para estrategias omnicanal mejor cohesionadas, devoluciones rápidas y una redistribución inteligente del inventario entre tienda física y online. En un mercado donde la celeridad y la satisfacción del cliente son vitales, esta tecnología se posiciona como una ventaja competitiva esencial.