La Orden Soberana del Pueblo Templario ha convocado una manifestación para el próximo 8 de febrero en Toledo en protesta por la cesión de la conocida Casa del Temple a la Fundación de Cultura Islámica (Funci) por parte del Ministerio de Cultura.
La movilización, organizada con el respaldo de Abogados Cristianos, partirá de la Plaza del Ayuntamiento de Toledo, junto a la Catedral de Toledo, y finalizará en la propia Casa del Temple, en la plaza del Seco.
Rezo, protesta y posible vía judicial
El presidente de la orden, José Navarro, ha explicado que la intención de la protesta es rezar frente al edificio y leer un manifiesto, sin consignas políticas ni mensajes contra el islam:
“No vamos con ánimo de confrontación. No es política, ni racismo, ni islamofobia. Es defensa del patrimonio y de nuestra historia”.
Sin embargo, el tono legal es mucho más contundente. La orden ha solicitado formalmente al Ministerio de Cultura que anule la cesión, y advierte que, si no se revoca, acudirán directamente a los tribunales.
“Lo tenemos todo preparado”, asegura Navarro.
El argumento jurídico: adjudicación directa sin concurso
Según Abogados Cristianos, la cesión del inmueble constituye un “acto administrativo nulo de pleno derecho”, ya que se habría realizado sin concurso público, pese a tratarse de un bien patrimonial de titularidad estatal.
La crítica principal es que la cesión se hizo de forma directa a Funci, sin abrir un proceso de concurrencia competitiva al que pudieran presentarse otras entidades culturales o históricas.
Miedo a un efecto dominó sobre otros espacios religiosos
Uno de los temores expresados por los colectivos templarios es que esta cesión sea solo el primer paso de una cadena que afecte a otros espacios simbólicos de Toledo, como la Iglesia de San Miguel el Alto, actualmente desacralizada.
“No vamos a tolerar que se desdibuje la historia cristiana de Toledo”, sostienen.
Rechazo desde otras órdenes y asociaciones culturales
La oposición no se limita a la Orden Soberana. También ha mostrado su rechazo público Francisco Miguel Fernández-Nieto Caballero, prior general de la Ordo Supremus Militaris Templi Hierosolymitani España, con sede en Nambroca, quien considera que:
“La cesión de un espacio tan cargado de simbolismo cristiano a una entidad islámica supone una desvirtuación histórica”.
En la misma línea, María de las Mercedes Izquierdo Muñoz, presidenta de la asociación Red Aldaba, ha solicitado a la Junta de Castilla-La Mancha y al Ministerio de Cultura la creación de un Museo de la Caballería del Temple en la Casa del Temple, como alternativa cultural.
Un conflicto que va más allá del edificio
Más allá del inmueble concreto, el conflicto refleja un debate cada vez más frecuente en España:
- ¿Debe priorizarse el uso patrimonial histórico?
- ¿O primar la reinterpretación cultural contemporánea?
- ¿Puede el Estado ceder bienes simbólicos sin concurso público?
Para los templarios, la respuesta es clara: la Casa del Temple no es un espacio neutral, sino un elemento clave del relato histórico de Toledo.
Y están dispuestos a llegar hasta el final para impedir lo que consideran una pérdida irreversible de identidad cultural.