Desde el pasado lunes, la Comunitat Valenciana, y en particular la comarca alicantina de la Vega Baja, enfrenta un temporal que ha ocasionado daños materiales en varios municipios. Con la provincia de Alicante y el litoral sur de Valencia bajo alerta naranja, y el resto del territorio en alerta amarilla, las autoridades se preparan para las próximas horas de este fenómeno meteorológico.
El fuerte viento ha provocado estos desperfectos en varias áreas. En Alicante, se han registrado rachas de 122 kilómetros por hora en Cox y 109 km/h en Redován. En la provincia de Valencia, se han alcanzado los 105 km/h en Villar del Arzobispo, 103 km/h en la Barraca d’Aigües Vives y 101 km/h tanto en el Genovés como en Xàtiva.
Este martes por la mañana, el subdelegado del Gobierno en Alicante, Juan Antonio Nieves, se trasladó a Callosa de Segura para participar, junto con la alcaldesa Amparo Serrano, en una reunión de coordinación urgente para el seguimiento del temporal. Nieves visitó el centro deportivo municipal y el campo de fútbol, destacando la necesidad de una colaboración máxima entre administraciones para asegurar una acción rápida y eficaz.
Luego de su visita a Callosa, Nieves se dirigirá a Cox y Redován para reunirse con sus respectivos alcaldes y evaluar en persona las áreas más afectadas por las lluvias, ofreciendo el apoyo del Gobierno central. Hizo un llamado a la población para que se mantenga tranquila pero responsable, sugiriendo seguir las recomendaciones de los servicios de emergencia y evitar desplazamientos no esenciales.
Por otro lado, el ‘president’ de la Generalitat, Carlos Mazón, se desplazó a última hora del lunes a los municipios de Cox y Redován. Allí, acompañado por los alcaldes locales y la vicepresidenta primera de la Diputación de Alicante, Ana Serna, evaluó los daños causados por el temporal.