La huelga de autobuses en Alicante avanza con “normalidad” según La Alcoyana, mientras el comité critica una actitud “represiva”
ALICANTE, 3 de octubre – La huelga de conductores de autobuses interurbanos en Alicante, convocada este viernes por el comité de empresa de Automóviles La Alcoyana, parte de Vectalia, se desarrolla con “normalidad”, de acuerdo con la empresa encargada del servicio.
Por su lado, el comité de trabajadores sostiene que la plantilla opera con “total normalidad”, pero critica la conducta “deplorable y claramente represiva” de la compañía. Ambas partes han expresado sus posiciones a través de comunicados durante las primeras horas de los paros. La empresa ha informado que la jornada transcurre “sin incidentes destacables” y que los “servicios mínimos han salido con normalidad”, al tiempo que ha lamentado las molestias que la huelga pueda causar a los usuarios del transporte público.
Automóviles La Alcoyana afirma que la vía de diálogo con los representantes de los trabajadores permanece abierta, y asegura que algunas de las medidas incluidas en las demandas iniciales ya están implementadas. Sin embargo, sostiene que cumplir con todas las exigencias sindicales implicaría un “incremento de costes inasumible” que pondría en riesgo su viabilidad en el mercado del transporte de viajeros por carretera en Alicante.
La compañía ha señalado que las condiciones salariales actuales de los conductores están reguladas por convenios colectivos vigentes hasta fin de año, que incluyen mejoras laborales sobre el convenio provincial del sector.
Por otro lado, el comité de trabajadores denuncia que al comité de huelga se le permitió acceder a su sala solo a través de un pasillo vallado y se le obligó a firmar un documento “represivo e ilegal”, el cual consideraron como una amenaza inadmisible en el ejercicio de un derecho fundamental.
Además, acusan a la empresa de modificar unilateralmente los servicios mínimos sin previo aviso, generando tensiones y complicando el control del cumplimiento de dichos servicios y la detección de deficiencias en los autobuses. Señalan que estas acciones han causado un evidente malestar entre los usuarios, ya que la línea 24 permanece sin servicio y más de cinco conductores han necesitado atención médica tras sufrir ataques de ansiedad.
El comité también insiste en que el comunicado de Automóviles La Alcoyana, que responsabiliza al comité del riesgo de viabilidad de la empresa, es falaz. Afirman que la empresa tiene un contrato de emergencia con la Generalitat Valenciana que asegura un equilibrio económico de aproximadamente cinco millones de euros, además de un beneficio industrial garantizado. También mencionan la explotación de la línea C-6, que transporta más de un millón de pasajeros anuales, como una fuente adicional de beneficios.
En conclusión, el comité alega que la empresa busca maximizar sus beneficios a expensas de los trabajadores y usuarios, y que no enfrenta un riesgo de viabilidad económica, sino que actúa impulsada por la “avaricia subvencionada” con dinero público.