Las tiendas de campaña comienzan a ocupar las naves del Parque Central
Las tiendas de campaña en las que se albergan personas en situación de sinhogarismo han comenzado a extenderse a nuevos espacios dentro de Valencia. Después de haber sido desalojadas del Jardín del Turia por la presión policial, a lo largo de cinco días de intenso trabajo por parte del Ayuntamiento, han llegado a las naves del Parque Central. Así lo ha denunciado el grupo municipal Compromís. Se reportó la presencia de dos tiendas en una de las naves habilitadas como espacio diáfano, cerca de la calle Filipinas y junto a la entrada del parque, aunque este martes por la mañana sólo permanecía una.
Compromís ha difundido un mensaje en la red social X criticando que se hubiera desalojado a 250 personas “sin alternativa real”. “Esta es la política social de María José Catalá: desahuciar, cerrar recursos y abandonar. No es incapacidad, es desidia, es dejadez, es crueldad”, han manifestado desde el grupo municipal.
La presión sobre el río ha incrementado en los últimos días. Según explicó este martes la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, durante una visita a un solar donde se construirán 10 viviendas de alquiler asequible en la Font de Sant Lluís, en cinco días se ha reducido a la mitad el número de tiendas en el Jardín del Turia. “La situación se ha intensificado en las últimas dos o tres semanas. Había personas con las que estábamos trabajando en el río y estábamos intentando convencerlas de acudir a un albergue, pero era complicado”, señaló Catalá.
“Esta proliferación nos ha preocupado enormemente, por lo que en los últimos cuatro o cinco días llevamos a cabo una operación específica de la Policía Local acompañada del SAUS (Servicio de Atención a Urgencias Sociales). No estamos desalojando a quienes duermen en el río, sino ofreciéndoles alternativas”, comentó la alcaldesa, rechazando tajantemente la afirmación de que se está desalojando a las personas sin ofrecerles albergues. “A todos aquellos a los que invitamos a abandonar el río, ya que está prohibido acampar allí, les estamos ofreciendo recursos gestionados por nosotros o en colaboración con entidades sociales, que cubren no solo alimentación y pernoctación, sino también otros aspectos de manera transversal”, explicó.
Catalá insistió en que en los albergues municipales “se intenta abordar a las personas considerando sus diferentes complejidades sociales”. “En cuestión de cuatro o cinco días hemos reducido a la mitad el número de tiendas en el río y si continuamos con esta operación, en los próximos días será algo puntual”, afirmó. “La presencia ha aumentado significativamente. No sabemos las razones exactas, pero sí hemos notado que muchas de las tiendas son similares”, comentó la alcaldesa. “Es un hecho objetivo, no hago valoraciones”, puntualizó ante la pregunta de este medio.
Al ser cuestionada sobre si el problema es la falta de plazas de baja exigencia, donde quienes viven en la calle pueden ingresar con sus pertenencias, Catalá aseguró que hay espacio suficiente. “Contamos con 1.000 plazas en total. Desde el lunes, el CAES de Santa Cruz de Tenerife, que anteriormente abría solo cuatro meses al año, ahora está operativo los 365 días y estamos desarrollando nuevos recursos para las personas que viven en la calle”, informó Catalá, asegurando que “cualquiera” que salga del río “tiene una plaza en un recurso asistencial”.