UBE Corporation Europe, con sede central en Castellón, concluyó su ejercicio 2024 con un incremento del 8% en sus ventas consolidadas, alcanzando los 510 millones de euros. A pesar de este aumento, la compañía reportó pérdidas de 4,3 millones de euros, según informó el presidente de la firma, José Ignacio Iglesias, en una rueda de prensa.
Iglesias explicó que los resultados se han obtenido en un contexto de presión sobre los márgenes y volatilidad del mercado, manifestando que el comportamiento del mercado se está volviendo cíclico, con un mejor rendimiento en invierno y primavera, mientras que los otros meses son más complicados.
Los productos de UBE se destinan principalmente a los sectores de alimentación, automoción y electrónica. Sin embargo, el presidente destacó que la industria automotriz enfrenta competencia de productos chinos y que la electrónica se encuentra en un nivel muy bajo. Respecto a los costos, a pesar de la mejora en el precio de la energía, sigue siendo el doble de lo que era hace dos años.
En 2024, UBE lanzó su Plan Director de Sostenibilidad Ambiental, enfocado en combatir el cambio climático y fomentar la economía circular. El grupo tiene como meta alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) antes de 2040. Según Iglesias, se han realizado avances significativos en este plan, con una reducción del 68% en el consumo de combustibles fósiles desde 2010 y una mejora del 56% en eficiencia energética. Además, la empresa ha logrado reducir en un 26% sus emisiones de CO2 de alcance 1 y 2 en comparación con 2010.
En el ámbito de la economía circular, UBE adquirió una participación mayoritaria en Manufacturas Paulowsky, con sede en Riba-roja (Valencia), especializada en producción de polímeros reciclados, con una inversión de 13 millones de euros. Esta adquisición refuerza el compromiso de UBE con la calidad y trazabilidad de los materiales reciclados, además de facilitar sinergias dentro del grupo.
Asimismo, UBE ha puesto en funcionamiento una nueva planta piloto de polimerización para investigar en la producción de polímeros biobasados, con el objetivo de maximizar el uso de materiales reciclados o biobasados, reduciendo así las emisiones de CO2. En productos de especialidad, UBE adquirió globalmente la línea de negocio de uretanos de la multinacional alemana Lanxess, ampliando su presencia global en este segmento. También adquirió una participación minoritaria en la austriaca Sampo GmbH, especializada en poliuretanos termoplásticos, con una inversión cercana a un millón de euros.
Iglesias indicó que en 2024 se invirtieron 16 millones de euros en las plantas de Grao de Castelló y Almassora, alcanzando un total de 46 millones en su plan trienal concluido en 2024. Para marzo de 2025, el grupo empleaba a 593 personas, de las cuales 546 trabajan en los centros de producción de Castellón; el 24% de la plantilla es femenina, y casi todos tienen contrato indefinido. El empleo indirecto medio generado fue equivalente a 255 personas.
Para los próximos dos trienios, UBE planea invertir más de 100 millones de euros en sus plantas de Castellón para mejorar la producción en áreas ambientales y productos especializados. Iglesias mostró su confianza en una mejora de los resultados durante el presente ejercicio, destacando la necesidad de enfocar la producción en productos más especializados para evitar la competencia de los productos básicos, especialmente los asiáticos. Finalmente, hizo un llamado a las administraciones a actuar, advirtiendo sobre el futuro de la industrialización en Europa.