Ese fue el simple tuit que Keziah Daum, de 18 años, publicó el pasado 22 de abril en su perfil. Por entonces tenía apenas un puñado de seguidores. Sus mensajes no eran populares. Sólo sus amigos prestaban atención a los virales que posteaba con frecuencia. Algunos más graciosos, otros menos. Pero ninguno pasaría a la historia.

Lo que nunca esperó Keziah fue que ese simple “PROM” provocara tanto, se convirtiera en un debate cultural que la tiene como protagonista hasta hoy y trascendiera las fronteras de su ciudad.

Para el tradicional baile de promoción al que habría de concurrir, la joven se dirigió a una tienda en el centro urbano de Salt Lake CityUtah. “Quería algo único y audaz“, dijo a The Washington Post. Fue por eso que recurrió a un local que vendiera ropa antigua.

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Keziah Daum publicó las fotos de su fiesta de promoción junto al vestido de origen chino que había elegido para la ocasión. Despertó críticas que se convirtieron en un debate nacional en los Estados Unidos

El atuendo elegido por Keziah Daum es conocido como “cheongsam” y es un símbolo cultural chino

El atuendo elegido por Keziah Daum es conocido como “cheongsam” y es un símbolo cultural chino

Keziah Daum con sus amigos de promoción, con quienes compartió fotos en su cuenta de Twitter

Keziah Daum con sus amigos de promoción, con quienes compartió fotos en su cuenta de Twitter

Keziah Daum dijo que no hizo nada incorrecto al vestir un “cheongsam”. “Es sólo un vestido”, dijo

Keziah Daum dijo que no hizo nada incorrecto al vestir un “cheongsam”. “Es sólo un vestido”, dijo

Entre todos los vestidos que vio, escogió un cheongsam, un tradicional y típico atuendo chino. Sabía que con él impactaría a todos los invitados. Colorido, rojo, con flores estampadas en él, era perfecto y “hermoso”, pensó.

Pero cuando decidió publicar las fotos de su baile de promoción junto a sus amigos, no creyó que despertaría uno de los más increíbles e insólitos debates de los últimos tiempos en Salt Lake City. En pocas horas, debió dar explicaciones de por qué estaba llevando un vestido chino si ella no lo era.

Mi cultura no es tu maldito traje de promoción“, escribió un hombre identificado en Twittercomo Jeremy Lam, un joven de origen oriental radicado en los Estados Unidos. “Estoy orgulloso de mi cultura, incluyendo las barreras extremas (impuestas) a las personas marginadas. Por eso, ser sujeto del consumismo norteamericano y una consumidora blanca, es paralelo a la ideología colonialista“, añadió.

El mensaje de Lam también fue compartido miles de veces. Y también el de una usuaria identificada como Jeannie Beanie, de CharlotteCarolina del Norte, y quien se identifica como “asiática” pero que explicó que lo hecho por Keziah “no estaba bien“. “No vestiría ropa tradicional coreana, japonesa o de otra cultura y soy asiática. No vestiría ropa típica de Irlanda, Suecia o Grecia, tampoco. Hay mucha historia detrás de esos atuendos. Triste“, publicó la joven.

Keziah

@daumkeziah

PROM pic.twitter.com/gsJ0LtsCmP

Jeannie@JeannieBeanie99

This isn’t ok. I wouldn’t wear traditional Korean, Japanese or any other traditional dress and I’m Asian. I wouldn’t wear traditional Irish or Swedish or Greek dress either. There’s a lot of history behind these clothes. Sad.

La mayor crítica que se le realizó a Keziah fue sobre una fotografía en particular. Es aquella en que sus amigos y ella posan en posición de rezo, imitando un gesto de meditación chino. Sin embargo, la adolescente indicó que la imagen remitía a un popular youtuber que tanto ella como sus amigos siguen: h3h3Productions.

No veo un gran problema de que haya vestido un hermoso vestido para mi última fiesta de promoción. Si hay algo, es mi apreciación de otras culturas y no intenté que nadie pensara que quería ser racista. Es sólo un vestido“, explicó Keziah en uno de los tantos tuits que dedicó a la polémica.

Keziah Daum junto a sus amigas, con su vestido. Tiene 18 años y fue el blanco del odio de usuarios de Twitter

Keziah Daum junto a sus amigas, con su vestido. Tiene 18 años y fue el blanco del odio de usuarios de Twitter

Y agregó: “Para todos los que dicen que soy ignorante, entiendo completamente las preocupaciones y puntos de vista de todos sobre mi vestido. No quise herir. De ninguna manera soy discriminadora o racista. Estoy cansada de las reacciones y el odio cuando lo único que quise es mostrar mi amor“.

Pero, sin embargo, no todas fueron críticas hacia la joven. Por el contrario. Miles apoyaron la elección del vestido hecho por ella, incluso muchos seguidores de origen asiático. “Soy coleccionista de cheongsams, con ascendencia china y creo que es ridículo que otras personas te juzguen“, le indicó Stephanie Chan.

Keziah

@daumkeziah

PROM pic.twitter.com/gsJ0LtsCmP

Stephanie Chan@StephanieChan

Hi! I am a collector of cheongsams, with Chinese heritage and I think it is ridiculous other people are judging you! As Chinese, we are very proud and delighted to share our cultural fashions with anyone around the world. I love how you wear the dress with confidence! You rock!

Como china, estoy muy orgullosa de compartir nuestra moda cultural con todo el mundo. ¡Amo cómo vistes ese atuendo con personalidad! ¡Tú mandas!“, fue el mensaje de Ying Li, otra mujer que la apoyó en su elección.

Keziah

@daumkeziah

PROM pic.twitter.com/gsJ0LtsCmP

YING LI@msyinseattle

I am a Chinese woman. I support you. You rocked that dress!! I have an 18 year old daughter who just had her prom. She said people might be just jealous that you look awesome in that dress. 😁

La madre de Keziah, Melissa Dawes, se preocupó por la reacción que generó su vestido en Twitter. La hemos tenido que sacar un poco porque ha sido aplastante para ella. Hay adultos atacando, básicamente, a una niña. No estaba buscando esto en absoluto“, dijo la mujer a The Washington Post.

Incluso Dawes explicó la educación multicultural que intentó darle a su hija desde pequeña. Pero mucho más, Keziah nació en una familia con diversidad de orígenes. Muchos de sus primos son descendientes de originarios de Islas del Pacífico. Estoy orgullosa que se mantuvo de pie porque no ha hecho nada malo“, dijo la madre.

Por último, la joven de Salt Lake City esgrimió un último argumento: “Hay gente que siempre buscará algo que los ofenda no importa qué sea“, y lanzó, desafiante sabiendo que no había hecho nada incorrecto: “Lo usaría nuevamente“.