El vehículo había desembarcado de un ferry procedente de Baleares cuando Vigilancia Aduanera detectó indicios sospechosos. Al registrarlo apareció un cargamento de casi una tonelada y media de cocaína.
Lo que comenzó como uno de los controles habituales a los vehículos que llegan en ferry a Valencia terminó con el descubrimiento de un enorme cargamento de cocaína.
Vigilancia Aduanera ha intervenido casi una tonelada y media de esta droga después de inspeccionar un vehículo de grandes dimensiones procedente de Ibiza.
En su interior aparecieron nada menos que 1.420 paquetes.
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¿Cómo descubrieron la droga?
La operación tuvo lugar el pasado 2 de octubre dentro de los controles realizados en las conexiones marítimas entre Baleares y la península.
Los agentes inspeccionaron un vehículo de grandes dimensiones y detectaron indicios que despertaron sus sospechas.
Eso llevó a realizar una revisión física más detallada.
Fue entonces cuando aparecieron los fardos.
1.420 paquetes
El registro terminó sacando a la luz 1.420 paquetes que contenían una sustancia sospechosa.
Los agentes realizaron las correspondientes pruebas mediante narcotest y el resultado fue positivo en cocaína.
La cantidad total intervenida se aproxima a 1.500 kilos.
Una persona detenida
La actuación ha terminado además con una persona detenida.
El dispositivo ha recibido el nombre de operación Rebentada y forma parte de las actuaciones contra el tráfico de drogas desarrolladas por Vigilancia Aduanera.
El caso pone también el foco sobre las conexiones en ferry entre las Islas Baleares y la península, donde se realizan controles tanto durante los embarques como en los desembarques.
En esta ocasión, las sospechas sobre un único vehículo permitieron localizar 1.420 paquetes de cocaína que habían viajado desde Ibiza hasta Valencia ocultos entre su carga.





