“Os preguntaréis quién soy yo. Soy una madre que ayer enterró a su hijo de ocho años”. Es la frase con la que Marta González Alba arranca un vídeo difundido por las redes sociales en el que denuncia por negligencia médica la muerte de su pequeño después de haber acudido hasta cuatro veces a Urgencias por los fuertes dolores de tripa de los que se quejaba el niño.
La primera vez fue el pasado día 24. Ese día acudió a las urgencias del ambulatorio y de ahí fue derivada al Hospital General Universitario de Elda. Desde el primer día, que sí le hicieron un análisis de orina, “dijeron que no era nada y le daban medicina para cortarle los vómitos”. Relata en el vídeo, que pide que se haga viral, que el pequeño seguía con fuertes dolores en la zona de la tripa y en tres ocasiones más le acercó hasta las urgencias. Entre gritos de lamento cuenta que su hijo no podía ni ponerse boca arriba “y me decían que no le podían auscultar por su culpa”.
La cuarta vez que acude a urgencias comenta que en el ambulatorio le indican que no valía la pena volverlo a llevar al hospital “con lo que había allí”, a lo que esta mujer responde entre sollozos que “todo lo tapan con coronavirus. Están dejando morir a la gente”. Asegura que a su hijo en ese momento le ponen una inyección “que no me dijeron lo que era” y desde ese momento a las cinco de la mañana “se puso muy malito y a las siete falleció”.
No entiende por qué, tras acudir tantas veces a urgencias con el pequeño “no le hicieron ninguna analítica de sangre ni una ecografía”. No cree en que las urgencias estén saturadas “porque en pediatría solo estábamos mi hijo y yo” y una cosa tiene clara: “No sé la vida que me queda pero la que me qued ejuro por la memoria de mi hijo que la voy a dedicar a que la gente que atendió a mi hijo lo pague”. Asegura que no quiere dinero, sino que persigue un “nos hemos equivocado”.
