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Una pasajera agrede a una azafata en un vuelo a Valencia y es expulsada antes del despegue
El incidente obligó a intervenir a la Policía y provocó un retraso de más de dos horas en el vuelo.
Un vuelo con destino a Valencia sufrió un importante retraso tras un grave incidente protagonizado por una pasajera que agredió a una azafata minutos antes del despegue. Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en un avión procedente de Colonia, cuando la tripulación solicitó a una viajera que retirara parte de su equipaje de los compartimentos superiores.
Según relatan testigos, el conflicto se inició cuando una auxiliar de vuelo indicó a la pasajera que debía recoger su maleta y un abrigo debido a la falta de espacio en los portaequipajes. La mujer se negó, alegando que había llegado antes que otros pasajeros y que no pensaba mover sus pertenencias.
Golpeó a la azafata con un zapato
Ante la negativa, la azafata intentó retirar el equipaje por su cuenta, lo que desencadenó una reacción violenta. La pasajera golpeó a la auxiliar con un zapato y comenzó a insultarla en su idioma, generando una situación de tensión a bordo que alarmó al resto de viajeros.
La tripulación activó de inmediato el protocolo de seguridad y solicitó la intervención policial. Agentes acudieron al avión y procedieron a desalojar a la mujer y a su marido, que viajaba con ella, antes de que la aeronave iniciara la maniobra de despegue.
Más de dos horas de retraso
Tras la intervención policial y la retirada de los pasajeros conflictivos, el vuelo pudo finalmente despegar, aunque con un retraso superior a dos horas sobre el horario previsto. A bordo, varios pasajeros expresaron su alivio por no tener que compartir el trayecto con una persona que había mostrado un comportamiento tan agresivo.
El avión aterrizó en el aeropuerto de Valencia sin más incidentes y con normalidad una vez restablecida la seguridad.
Ryanair endurece las sanciones
Este tipo de episodios se produce en un contexto de creciente preocupación por los comportamientos violentos en vuelos comerciales. La aerolínea Ryanair endureció recientemente su política contra pasajeros conflictivos y establece una multa mínima de 500 euros para cualquier viajero expulsado de un vuelo por mal comportamiento.
La compañía no descarta además emprender acciones legales en los casos más graves y reclamar daños y perjuicios por los costes generados, una medida que ya ha comenzado a aplicar en algunos incidentes recientes.
Desde la aerolínea insisten en que el objetivo es garantizar un entorno seguro y tranquilo para los pasajeros y la tripulación, recordando que, aunque estos sucesos son aislados, su impacto en el espacio reducido de una cabina puede ser grave.
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