Lo que comenzó como una discusión entre vecinos terminó convirtiéndose en un drama que ha cambiado por completo la vida de una familia de Silla. Tres meses después de la caída que dejó a Remedios, de 64 años, en coma, sus hijos aseguran que las secuelas neurológicas son irreversibles y reclaman una plaza en un centro especializado donde pueda recibir la atención que necesita.
Mientras la investigación judicial sigue su curso, la familia afronta una situación que define como desesperada.
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Del coma a una grave dependencia
Tras permanecer ingresada en estado crítico, Remedios logró sobrevivir al traumatismo sufrido al precipitarse por las escaleras del edificio.
Sin embargo, según explica su familia, el golpe le ha provocado una grave afectación neurológica. Presenta demencia, necesita atención permanente y su comportamiento se ha vuelto muy agresivo, lo que hace imposible que pueda ser atendida en un recurso convencional.
Sus hijos aseguran que ya no los reconoce.
“Es muy doloroso decirle mamá y que no sepa quién eres”, lamenta uno de ellos.
La familia reclama una plaza especializada
Actualmente, Remedios continúa hospitalizada y requiere cuidados las 24 horas del día.
Sus hijos afirman que están buscando un centro especializado que pueda hacerse cargo de ella, pero aseguran que no encuentran una solución y reclaman la intervención de la Administración para agilizar una plaza adaptada a sus necesidades.
“Solo queremos un lugar donde pueda estar bien atendida”, explica su hija entre lágrimas.
La investigación continúa abierta
Este miércoles declararon ante el juez los hijos de la mujer y varios vecinos del inmueble.
La acusación sostiene que la víctima fue empujada durante una pelea vecinal y que el presunto agresor abandonó el edificio tras los hechos sin auxiliarla.
Por su parte, el investigado, que permanece en prisión provisional, mantiene que la mujer cayó por las escaleras de forma accidental.
Será la investigación judicial la que determine cómo se produjeron exactamente los hechos y las posibles responsabilidades penales.
“A mi madre ya la he perdido”
Más allá del procedimiento judicial, la prioridad de la familia es encontrar un recurso asistencial adecuado.
Sus hijos aseguran que ninguna indemnización compensará las consecuencias sufridas.
“A mi madre ya la he perdido, y con ella se ha ido una parte de mí”, resume su hija, que insiste en pedir ayuda para garantizar que Remedios pueda recibir los cuidados especializados que necesita.