Los consejos sociales abogan por mayor cooperación entre universidad y empresa para fomentar la transferencia de conocimientos
La Conferencia de Consejos Sociales y Presidencias de las Universidades Españolas (CCS) ha celebrado en Valencia sus segundas jornadas anuales, donde se realizó un diagnóstico que, a pesar de los avances y casos exitosos en España en materia de transferencia, resalta la existencia de déficits estructurales que limitan el impacto de la investigación en la economía y el bienestar social. En este contexto, se solicita un incremento en la colaboración universidad-empresa y un impulso en la transferencia de conocimiento.
El evento, bajo el lema ‘CCS, impulsando la transferencia de conocimiento’, analizó los retos y oportunidades en la conexión entre universidad, empresa y sociedad, en un momento crucial para el sistema universitario español. La reunión tuvo lugar en La Nau de la Universitat de Valencia y la Fundación ADEIT.
Antonio Abril, presidente de la CCS, enfatizó que los datos evidencian una débil relación en España entre universidad y empresa: “durante 2020 y 2022, el 90,29% de las empresas innovadoras colaboró con otras empresas y solo el 19,71% lo hizo con universidades, además, la creación de spin-offs cayó de 93 en 2017 a 61 en 2022”. Abril sugiere emular modelos exitosos de profesionalización de la transferencia como el de Isis Innovation de Oxford. Los consejos sociales han defendido un cambio de paradigma que libere al investigador de ciertas tareas y dote a las universidades de estructuras profesionales.
Por su parte, Francisco Pérez, director de Investigación del IVIE, aportó datos relevantes que indican que solo el 7% de los fondos externos de I+D en las universidades provienen del sector empresarial, lo que limita la capacidad del sistema para generar innovación aplicada. Pérez subrayó la importancia de alinear la oferta formativa con las necesidades del mercado laboral.
La jornada también incluyó una conferencia sobre ciberseguridad a cargo de José M. Rosell, CEO de S2GRUPO, quien destacó la relevancia de fortalecer la cooperación interinstitucional para mejorar la resiliencia digital europea.
En la mesa central del evento se discutieron los modelos de transferencia Universidad-Empresa con la participación de Joan Corominas, Salvador Coll y Rosa Donat. Corominas explicó cómo el Consejo Social de la UB impulsa la transferencia a través de la investigación por contrato, licencias de patentes y creación de spin-offs. Salvador Coll destacó que, aunque las universidades públicas y los venture capital gestionan proyectos de alto riesgo, su enfoque y misión son diferentes. Rosa Donat defendió explorar formas de apoyar spin-offs, señalando la importancia de canalizar adecuadamente los retornos económicos.
El ecosistema emprendedor valenciano también tuvo un papel destacado. Hortensia Roig, presidenta de EDEM, presentó Marina de Empresas como un ejemplo de colaboración que atrae talento y conecta la actividad académica con el desarrollo económico.
El programa incluyó además debates sobre emprendimiento universitario, destacando las intervenciones de figuras como Gonzalo Abellán, Andreu Climent, Marisa Domingo-Calap y Luis Morró. Las jornadas concluyeron con un diálogo entre Ángela Pérez y Damià Tormo sobre cómo facilitar el escalamiento del emprendimiento universitario.
Pérez enfatizó que las universidades son el origen de muchos de los avances que deben traducirse en beneficios sociales y subrayó el papel de los Consejos Sociales en facilitar esta transferencia. Tormo, por su parte, hizo hincapié en la necesidad de que la innovación se genere en el aula y planteó una reflexión sobre el papel del profesional ante la implantación de la Inteligencia Artificial.