Valencia seguirá reforzando su red de fuentes de agua refrigerada para hacer frente a las altas temperaturas. El Ayuntamiento instalará 11 nuevos puntos de suministro antes de que termine el año, una actuación que permitirá ampliar este servicio gratuito en seis barrios y un distrito de la ciudad.
La lucha contra el calor y el fomento del consumo de agua del grifo continúan ganando protagonismo en Valencia. La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a la instalación de once nuevas fuentes de agua refrigerada, que estarán operativas antes de finalizar 2026 y ampliarán la red de abastecimiento público repartida por distintos puntos de la ciudad.
La actuación responde a propuestas presentadas por la ciudadanía dentro de los presupuestos participativos y busca facilitar el acceso al agua potable en los meses de mayor calor, al tiempo que reduce el consumo de botellas de plástico.
Índice de contenidos
Los nuevos puntos llegarán a siete zonas de la ciudad
Las nuevas fuentes se distribuirán en diferentes barrios para acercar este servicio a un mayor número de vecinos.
Las ubicaciones previstas son:
- Sant Llorenç: 1 fuente.
- La Malva-rosa: 2 fuentes.
- Orriols: 1 fuente.
- Montolivet: 4 fuentes.
- Benimaclet: 2 fuentes.
- La Saïdia: 1 fuente.
Con estas incorporaciones, Valencia continuará ampliando una red que en los últimos años se ha convertido en un recurso muy utilizado tanto por residentes como por turistas, especialmente durante las olas de calor.
Agua fría y filtrada para rellenar botellas
Las nuevas instalaciones pertenecen al sistema PUSDAR, diseñado para facilitar el relleno de botellas reutilizables de forma rápida e higiénica.
Cada fuente incorpora un depósito refrigerador con capacidad para 120 litros que mantiene el agua a una temperatura adecuada incluso durante los días más calurosos del verano.
Además, el sistema dispone de un doble proceso de filtrado, desinfección mediante luz ultravioleta y un equipo de generación de ozono que limpia automáticamente los filtros para garantizar la calidad del agua.
Una inversión de casi 230.000 euros
La actuación supondrá una inversión de 228.845 euros, IVA incluido.
La empresa mixta EMIVASA será la encargada de ejecutar los trabajos, que cuentan con un plazo de cinco meses, por lo que las nuevas fuentes deberán estar funcionando antes de que finalice el año.
Menos plástico y una ciudad más sostenible
Además de facilitar el acceso al agua potable, el proyecto pretende fomentar el uso de botellas reutilizables y reducir la generación de residuos plásticos.
El Ayuntamiento considera que este tipo de infraestructuras contribuye a disminuir la huella de carbono y a promover hábitos de consumo más sostenibles, al tiempo que ofrece un servicio especialmente útil durante los episodios de calor extremo.
Un servicio cada vez más demandado
La ampliación de la red coincide con un verano marcado por temperaturas excepcionalmente altas y por la creciente utilización de las fuentes refrigeradas instaladas en distintos barrios de Valencia.
Con estas once nuevas incorporaciones, la ciudad seguirá reforzando un servicio gratuito que facilita la hidratación de vecinos y visitantes y que se ha convertido en una de las medidas más valoradas para hacer frente a las altas temperaturas durante los meses de verano.