Un nuevo intento del Ayuntamiento de Valencia para aprobar la Zona de Bajas Emisiones
El Ayuntamiento de Valencia celebrará el próximo lunes 1 de diciembre una doble sesión de pleno extraordinario, enfocándose en la aprobación de la Zona de Bajas Emisiones. Esta medida ha quedado estancada debido a que el Partido Popular no ha conseguido el respaldo de Vox, su socio de gobierno, ni el apoyo o abstención de PSPV o Compromís. Con el límite del 31 de diciembre para aprobar la ordenanza y evitar multas y la devolución de 150 millones de euros en ayudas al transporte y subvenciones europeas, el resultado del debate sigue siendo incierto.
Este pleno extraordinario llega tras la presentación de una moción conjunta de Compromís y PSPV sobre la Zona de Bajas Emisiones. Sin embargo, desde once días antes del pleno ordinario de octubre, no ha habido comunicación entre el PP y la oposición. Si cada partido mantiene sus posturas, es probable que el pleno no logre avances significativos, a menos que haya sorpresas de última hora, poniendo en riesgo los fondos.
En el pleno municipal anterior, el edil de Movilidad, Jesús Carbonell, propuso adelantar la prohibición de vehículos con etiqueta A a partir del 1 de julio de 2027, prohibir la etiqueta B a coches externos en un año si se superan los límites de contaminación, y aplicar la ZBE en San Isidro, San Marcelino y el Marítimo. Vox, siguiendo directrices de Abascal, se mantiene en el ‘no’ pese a haber apoyado al PP en ocasiones anteriores, mientras que PSPV y Compromís consideran que la propuesta del PP es dilatoria hasta después de las elecciones.
Además, el PSPV exige un corredor verde con el bulevar García Lorca sin coches, y Compromís solicita la reversión del tráfico en la calle Colón. El PP se opone a imponer multas desde enero de 2026, argumentando que no da tiempo a los ciudadanos para adquirir vehículos híbridos o eléctricos.
Reacciones de los partidos
La portavoz de Compromís, Papi Robles, afirmó tras conocer la convocatoria: «Catalá tiene una nueva oportunidad de rectificar. Este desorden y falta de responsabilidad podrían costarle al Ayuntamiento hasta 155 millones de euros por no aprobar la zona de bajas emisiones». Robles añadió que Compromís, junto con PSPV, presentó una propuesta «más justa y social» que la del PP, que no obliga a cambiar de coche a los vecinos y busca reducir la contaminación eficazmente. Según Robles, Catalá no ha contactado con Compromís, y espera que considere seriamente su propuesta o presente una alternativa viable.
El PP calificó la propuesta de Compromís y PSPV de «paripé», al incluir cuestiones no relacionadas con la ordenanza, como las restricciones en la calle Colón y el bulevar García Lorca.
Por su parte, el portavoz del PSPV, Borja Sanjuan, criticó a Catalá por no dialogar, sugiriendo que comunicar con la oposición y negociar antes del 1 de diciembre sería lo adecuado. Sanjuan insta a que si la alcaldesa no está dispuesta a hablar, al menos considere abstenerse ante la propuesta para evitar la pérdida de ayudas y proteger la calidad del aire.
Otros temas a tratar
El pleno extraordinario también abordará una moción conjunta de Compromís y PSPV sobre políticas de vivienda y la contención de precios, así como otra moción de Compromís sobre la tasa de residuos y mejoras en la limpieza de la ciudad. Asimismo, se incluirá una interpelación de Papi Robles a la alcaldesa Catalá sobre cómo piensa resolver el supuesto desgobierno en Valencia.
Finalmente, antes del pleno, se celebrará otra sesión extraordinaria para votar la creación del Organismo Autónomo Municipal de Valencia Sostenible y revisar acuerdos sobre las fundaciones València Clima y Energía y CEMAS.

