Jesús Carbonell, concejal de Movilidad de Valencia, ha declarado que es poco probable que la ciudad cuente con una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) debido a la falta de apoyo de los partidos Vox, PSPV y Compromís. Aunque el Partido Popular (PP) ha intentado impulsar la medida, lo ha hecho demasiado tarde, lo que pone en riesgo 150 millones de euros de fondos públicos.
Cuando se le pregunta si Valencia tendrá una ZBE, Carbonell responde con escepticismo, señalando que la decisión se debe a la voluntad de los diferentes partidos políticos, excepto el PP, que a pesar de no simpatizar con la ZBE, intenta cumplir con las obligaciones legales. Carbonell menciona que el PP no negoció con la oposición hasta que Vox rechazó la propuesta, y no mantiene muchas conversaciones con el PSPV, más allá de una reunión presencial.
Sobre el corredor verde, el concejal destaca que el PSOE defiende que actualmente no pasan coches, pero insiste en que, con la construcción de nuevas viviendas, será necesario el acceso de transporte público. Carbonell critica que el modelo propuesto por la oposición es el mismo que fue rechazado en las elecciones, y enfatiza que ha presentado tres propuestas que no han sido suficientes para el PSPV.
Respecto a las restricciones para vehículos con etiqueta A, Carbonell explica que el PP proponía que la prohibición comenzara en 2027 para vehículos fuera de Valencia, mientras que el PSPV solicitaba la restricción inmediata. Destaca que comparaciones con ciudades como Madrid y Barcelona, donde la implementación de ZBE ha sido paulatina, no se justifican las urgencias que se plantean para Valencia.
Refiriéndose a Vox, Carbonell expresa su sorpresa por la retirada de su apoyo y menciona que las justificaciones de Vox están basadas en que la legislación sobre las ZBE es una medida nacional, no europea. Además, critica la falta de coherencia del PSOE, que pese a promover la ley climática, ahora se opone a su implementación.
El concejal asegura que cualquier posible multa o medida punitiva derivada de no establecer la ZBE no afectará el presupuesto inmediato y el Ayuntamiento evaluará cualquier decisión del Ministerio en este sentido. Sin embargo, ve muy complicado aprobar una ZBE en este momento y subraya que bastaría con que la oposición se abstuviera para avanzar en el cumplimiento de la ley.
Finalmente, Carbonell lamenta que este conflicto evidencie un fracaso político, pero puntualiza que la responsabilidad es compartida y resalta que el gobierno municipal ha hecho esfuerzos para acercarse a la oposición, que no ha respondido con propuestas concretas. En cuanto a movilidad, Carbonell destaca el aumento en el control de tráfico por radares y las medidas para mejorar la infraestructura vial, rechazando que haya un incremento significativo en accidentes mortales. En cuanto a facilitar la movilidad metropolitana, el Ayuntamiento está colaborando para optimizar el acceso del transporte público a la ciudad.