La zona marítima de Valencia acoge a corredores y visitantes de la feria de atracciones en un día con temperaturas máximas de 23 grados.
Dos jóvenes juegan con un balón de playa a escasos metros del mar. Cabeza, cabeza, rodilla, cabeza y el balón cae al suelo. Decenas de personas se acercan a varias redes de vóley. “No te rindas, vamos”, anima un chico a su compañero a punto de perder la partida. Miles de parejas disfrutan de un cálido paseo bajo el sol, mientras los camareros sirven ‘esmorzars’ sin parar. Esta imagen refleja el ambiente que se vivió el sábado en la zona marítima de Valencia, donde las temperaturas de 23 grados y la oferta de actividades como la Feria de Atracciones de Navidad, en la Marina, o el Maratón de Valencia han atraído a multitud de turistas y residentes locales al litoral.
Cada vez que el sol brilla y las temperaturas superan los 20 grados, la ciudad se vuelca hacia la costa. Este sábado, se cumplieron ambas condiciones, lo que impulsó a muchos a disfrutar de paseos en familia, terminar un último entrenamiento previo al Maratón o divertirse con las atracciones recién inauguradas. El ambiente fue más típico de principios de otoño o finales de primavera que de la temporada actual.
Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de ese día, las temperaturas en el ‘cap i casal’ oscilaron entre los 16 y los 23 grados, lo que combinado con el inicio del puente de diciembre, que en esta ocasión ofrece un lunes festivo extra, atrajo tanto a turistas como a valencianos.
Durante la mañana, se repitió la imagen de corredores realizando su último entrenamiento ligero antes del Maratón de Valencia. La camiseta blanca y naranja obsequiada en esta edición se vio constantemente a lo largo del paseo marítimo, acompañada de gafas de sol deportivas y coloridas zapatillas. En grupos o individualmente, muchos se preparaban para la gran cita que reunirá a 36,000 corredores de 150 nacionalidades diferentes.
Algunos aprovecharon para disfrutar de un helado o un refresco. A pesar de que cada vez hay menos restaurantes en la playa de la Malva-Rosa debido a un proceso de demolición iniciado por el Ayuntamiento desde principios de octubre en los locales cercanos a la arena, en la playa de las Arenas las terrazas de los establecimientos estaban prácticamente llenas.
Pocos se animaron a cruzar la línea entre el cemento y la arena para sumergirse en las aguas mediterráneas, aunque hubo quienes, valientemente, se bañaron en el agua fría. Sin embargo, decenas de personas decidieron caminar descalzas por la arena.
Un atractivo más de este sábado fue la apertura de la Feria de Atracciones de Navidad en el Grao. Aunque por la mañana la asistencia fue moderada, por la tarde centenares de personas, principalmente niños y adolescentes, se acercaron a disfrutar de las 49 atracciones disponibles. Los visitantes alternaron entre la Super Cazuela y el Super Ratón, disparando globos en busca de premios de peluche, todo envuelto en luces de neón y mensajes llamativos de los feriantes.
Una novedad este año es la atracción Impact, formada por tres brazos con múltiples asientos que se elevan de seis a siete metros y giran en el aire. Los gritos de euforia evidenciaban la emoción de los usuarios.
El lunes festivo ha contribuido a mejorar la ocupación hotelera durante el puente de diciembre en comparación con el año anterior. Según la Conselleria de Turismo, Industria, Comercio e Innovación, se esperaba una ocupación del 77%, alcanzando hasta un 90% en Valencia capital gracias al impulso del Maratón. Valencia comienza el puente de diciembre con la mirada puesta en el mar.