Valencia, 20 de octubre. Las obras de restauración en la estación de Valencia Nord, llevadas a cabo por Adif, avanzan hacia su segunda fase. Actualmente, se está trasladando el andamio que ocupa el vestíbulo para continuar con la siguiente etapa de este proyecto, que busca conservar el patrimonio histórico y arquitectónico de este emblemático edificio, con una inversión superior a los 20,7 millones de euros.
Las intervenciones se centran en renovar la marquesina principal, las cubiertas, naves laterales y fachadas. Hasta ahora, se ha completado la primera fase, incluyendo la sustitución de fibrocemento mediante un proceso seguro para el entorno. Las mediciones periódicas del aire y una gestión adecuada de los escombros garantizaron la seguridad durante estos trabajos nocturnos, llevados a cabo por personal equipado con trajes de protección.
En esta etapa inicial, se desmontaron estructuras de fibrocemento con un peso total de 40 toneladas y se instalaron nuevas cubiertas de zinc y policarbonato. Tras finalizar estos trabajos, el andamiaje se está trasladando para abordar la segunda fase. Esta nueva etapa se centrará en los cinco vanos centrales sobre los andenes, con el objetivo de reemplazar 67 toneladas adicionales de fibrocemento y colocar nuevos materiales que permitan una mejor iluminación natural.
La última fase, prevista para concluir en 2027, se enfocará en los cuatro vanos finales del edificio. Además, se están realizando mejoras en las cubiertas y naves laterales y restaurando las fachadas, donde se había notado un deterioro considerable, especialmente en las cerámicas decorativas. Los trabajos en las carpinterías y marquesinas metálicas requieren técnicas artesanales debido a su complejidad.
Este edificio, construido en 1917, es un ejemplo del estilo modernista con influencias de la secesión vienesa y fue diseñado por el arquitecto valenciano Demetrio Ribes. Está declarado Bien de Interés Cultural y combina el atractivo artístico con la funcionalidad de un espacio ferroviario y comercial.
Las obras son financiadas por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea y el Programa 2% CULTURAL del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. La finalidad de estas actuaciones es preservar y resaltar la identidad local plasmada en los elementos arquitectónicos del edificio.