Valencia enfrenta una de las noches más difíciles de su historia, en medio de múltiples desafíos que afectan a la ciudad y su área metropolitana. El Ayuntamiento ha decidido reducir la presión del agua desde la medianoche hasta las 6 de la mañana del martes, como medida preventiva para asegurar el suministro. Además, se ha incrementado la presencia policial para garantizar la seguridad en las calles y se ha reforzado el despliegue de bomberos ante cualquier emergencia.
Los centros educativos de Valencia abrirán sus puertas este martes, aunque no se desarrollarán actividades lectivas. La Cruz Roja ha habilitado 250 plazas en la estación del Norte y en la estación Joaquín Sorolla para acoger a personas necesitadas de refugio. Además, autobuses de la EMT han trasladado hasta 150 personas desde trenes de Cercanías hasta estas estaciones. La organización también ha dispuesto su Asamblea Local en la calle Guillem de Castro, número 162, y el Ayuntamiento tiene preparado el polideportivo de Benimaclet para responder a cualquier eventualidad.
El sistema de alumbrado público opera parcialmente, dejando algunas zonas de la ciudad sin iluminación. Se recomienda a la población evitar desplazamientos durante la noche.