Jesús Carbonell, concejal de Movilidad de Valencia, ha expresado su escepticismo sobre la implementación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad debido a la falta de consenso político. A pesar de los esfuerzos del Partido Popular, la negativa de Vox, PSPV y Compromís dificulta la realización de este proyecto, lo que pone en riesgo 150 millones de euros de fondos públicos.
Carbonell ha aclarado que, aunque al PP no le convence la ZBE como medida para reducir la contaminación, han intentado cumplir con la obligación legal establecida por el grupo socialista. Sin embargo, señala que el diálogo con la oposición, particularmente con el PSPV, no ha sido fluido, ya que las negociaciones se iniciaron tras el pleno en el que Vox retiró su apoyo.
Una de las cuestiones centrales ha sido la propuesta del corredor verde, que según el PP, debe incluir carriles para el tráfico privado para facilitar el acceso a 4.700 nuevas viviendas previstas en la zona. Carbonell critica la falta de acuerdo sobre varios aspectos del proyecto de la ZBE, como el perímetro y los plazos de prohibición de vehículos sin etiquetas ambientales.
Además, Carbonell ha expresado sorpresa por el cambio de postura de Vox, que en un principio había mostrado apoyo a la implementación de la ZBE. Según explica, Vox considera injusta la ley que establece las ZBE, aprobada por el gobierno de España, aunque señala que es una ley del marco nacional más que una imposición europea.
Respecto a las sanciones o posibles pagos derivados de no establecer la ZBE, el concejal asegura que, de ser necesario, no habría repercusiones económicas inmediatas sobre la concejalía de Movilidad, ya que el Ayuntamiento podría recurrir las resoluciones del Ministerio.
En cuanto a la seguridad vial, Carbonell destaca que varias medidas propuestas, como la instalación de semáforos en carriles bici y otras iniciadas este año, buscan mejorar la infraestructura actual. Según afirma, el 65% de los vehículos que transitan por Valencia ya están controlados por radar, y se prevé aumentar esta cifra.
Para mejorar la movilidad metropolitana, Carbonell subraya la necesidad de facilitar el acceso del transporte público metropolitano a la ciudad, mediante la adecuada disposición de paradas conforme a las solicitudes de la Autoridad de Transporte Metropolitano.
Este complejo entramado político y de gestión refleja los desafíos que enfrenta Valencia para avanzar en la implementación de políticas ambientales y de movilidad sostenible.