Durante las celebraciones navideñas y el Maratón, las calles de Valencia se llenan de gente
Suena el ‘Gloria in excelsis deo’ de Antonio Vivaldi mientras los fuegos artificiales iluminan el cielo sobre la plaza del Ayuntamiento de Valencia. Miles de personas se congregan en el centro de la ciudad y sus calles cercanas para presenciar el encendido de luces y el espectáculo pirotécnico que se celebra cada sábado a las 18:30 horas desde finales de noviembre. La escena recuerda a las famosas ‘mascletaes’ de Fallas, aunque con menos participantes y temperaturas más bajas. La abarrotada plaza del Ayuntamiento refleja un fin de semana lleno de visitantes, tanto locales como extranjeros, especialmente por la coincidencia de diversos eventos.
El puente de diciembre, que este año incluye un lunes como día adicional de descanso, junto con la Maratón de Valencia, que reúne a cerca de 36,000 participantes, el ambiente prenavideño y el inicio de la Feria de Atracciones de Navidad, han atraído a multitudes al ‘cap i casal’. Las calles más céntricas están abarrotadas, y la temperatura, que este sábado osciló entre los 16 y 23 grados, ha contribuido al ambiente festivo.
La afluencia ha sido tal que el Ayuntamiento ha decidido cerrar al tráfico diversas calles para evitar problemas con los vehículos. Esta medida abarca las vías de Russafa, Gran Vía, Xátiva, Colón desde la Porta de la Mar y San Vicent desde la plaza del Ayuntamiento hasta la de la Reina. La alcaldesa, María José Catalá, ya había anticipado que sería un fin de semana desafiante.
El ambiente es similar al de las Fallas, con luces, bullicio y fuegos artificiales. Dos jóvenes que se dirigen a la plaza de la Reina coinciden en esto: «Es como si estuviéramos en Fallas. Nunca había visto a tanta gente en estas fechas». La multitud genera opiniones divididas; algunos disfrutan del ambiente, mientras que otros sienten agobio. Personas como Beatriz Jimeno y Javier Fernández querían ver el encendido de luces con su hija y aunque están contentos, entienden que los residentes puedan estar saturados. Otros, como Pau Cano y María Rubio, ven la experiencia desde un punto de vista agobiante, destacando la dificultad de encontrar un espacio en una cafetería. Por su parte, Amparo Sales, que ha viajado desde Tavernes de la Valldigna para pasar el fin de semana en la ciudad, aprecia el ambiente alegre.
En la calle Colón, cruzar un semáforo es complicado debido a la multitud. La Policía Local intenta manejar el tráfico antes de su cierre definitivo a las 19:00 horas. Con sus muchas tiendas, la calle es un destino popular para las compras navideñas, que muchos quieren adelantar para evitar aglomeraciones futuras.
Igual de concurrida está la plaza de la Reina, donde se encuentra un mercado navideño y un belén a tamaño natural. Las largas colas son comunes frente a puestos de helado y chocolate caliente, y encontrar una mesa libre en un restaurante es casi imposible.
La Conselleria de Turismo prevé que los hoteles alcancen un 77% de ocupación durante este puente en toda la región, con un aumento al 90% en Valencia capital, gracias en parte al Maratón. Los participantes, además de recorrer los 42 kilómetros este domingo, aprovechan para recorrer el centro, algunos vistiendo la camiseta de la carrera. También se les ha visto ejercitándose por el jardín del Turia y la playa. Este puente es un buen indicador de lo que se espera para las próximas Navidades, con multitudes en las áreas centrales y un constante movimiento en la ciudad, desafiando su capacidad para gestionar la movilidad sin colapsar.