Vecinos de Alboraya y Port Saplaya han puesto el foco en la gestión de las incidencias comunicadas al Ayuntamiento a través del servicio de Línea Verde, después de que hasta el pleno municipal del pasado 24 de septiembre constaran 4.189 avisos registrados.
La plataforma vecinal Port Saplaya Unida cuestiona cuántas de esas incidencias han sido realmente solucionadas y cuánto tiempo permanecen abiertas antes de recibir una respuesta definitiva.
Los vecinos recuerdan que cada aviso requiere que un ciudadano detecte el problema, lo fotografíe, indique su localización y lo comunique al Ayuntamiento. Consideran que esta colaboración ciudadana debería complementarse con una inspección y mantenimiento municipal suficientes para detectar los problemas sin depender constantemente de los residentes.
Incidencias pendientes durante meses
Según denuncia la plataforma, existen avisos que permanecen pendientes durante meses e incluso años, mientras otros aparecen como «asignados» sin que, aseguran, el problema llegue a solucionarse.
Como ejemplo, explican el caso reciente de una vecina que comunicó que varias farolas del paseo no funcionaban. Según el colectivo, la respuesta recibida al día siguiente fue «NO PROCEDE».
La contestación ha generado críticas entre los residentes, que se preguntan quién comprueba sobre el terreno este tipo de avisos y por qué una incidencia relacionada con el alumbrado público puede recibir esa respuesta.
Reclaman información sobre las incidencias resueltas
Los vecinos quieren conocer cuántas de las 4.189 incidencias registradas han sido resueltas, cuántas continúan pendientes y cuál es el tiempo medio que tarda el Ayuntamiento en atenderlas.
También reclaman una mayor actuación de los servicios municipales de mantenimiento, limpieza, jardinería y alumbrado.
«Los vecinos podemos colaborar y avisar, pero no podemos convertirnos en los inspectores gratuitos del municipio», sostiene la plataforma.
El colectivo reclama al Ayuntamiento de Alboraya y a las empresas responsables de los servicios municipales una mayor eficacia y seguimiento de los avisos recibidos.
Para los vecinos, las 4.189 comunicaciones no deberían contemplarse únicamente como una estadística, sino como miles de avisos ciudadanos que permiten evaluar el funcionamiento y el mantenimiento de los servicios públicos del municipio.







