Los vecinos de Blasco Ibáñez se oponen a los nuevos carriles rápidos para autobuses
Los residentes de la Avenida Blasco Ibáñez se han manifestado en contra de la implementación de un carril rápido para autobuses en su área. En un comunicado firmado por cuatro asociaciones vecinales de la zona —La Isla, Virgen del Carmen-Beteró, Ciudad Jardín, y Plaza Honduras y Adyacentes— han expresado su descontento con el proyecto del Ayuntamiento de Valencia. Critican que se invertirán 3.529.842,25 euros, financiados por el Ministerio de Transporte y Movilidad con fondos Next Generation de la UE, para resolver un problema inexistente, perpetuando, en cambio, uno que sí consideran real.
Fuentes del Ayuntamiento señalan que el plan cuenta con financiamiento europeo, lo que complica su modificación. Asimismo, acusan que no se consultó a los vecinos previamente. Según estas mismas fuentes, los autobuses se desplazarán por un carril central segregado, similar a los carriles bus del Bulevar Sur, denominado ‘BRT Blasco Ibáñez’, que contará con prioridad semafórica.
Los vecinos critican al anterior equipo de gobierno municipal por no esclarecer que el carril segregado solo era viable entre la estación del tren del Cabanyal y la Calle Dr. Manuel Candela —un tramo que representa menos de un tercio de toda la avenida. Señalan que el descontento se debe a que los problemas de tráfico no afectan a esta parte del recorrido. Además, expresan preocupación por la reducción de espacio para el tráfico general y el aparcamiento, además de la ubicación del carril bus en el centro de la avenida, lo que supondrá dificultades para los usuarios del transporte público.
Asimismo, los vecinos advierten sobre los riesgos para la seguridad vial, ya que el carril bus se segregará con marcas viales y algunos elementos separadores, manteniéndose accesible para varios tipos de vehículos, lo que pone en duda su categoría de exprés. Denuncian también la pérdida de unas 200 plazas de aparcamiento y proponen que los carriles bici se trasladarían a la mediana, en lugar de las aceras.
El proyecto, concebido por el anterior edil de Movilidad, Giuseppe Grezzi, y ejecutado por el actual concejal Jesús Carbonell, ha sido criticado por no contar con la consulta de instituciones y comercios locales. Las asociaciones creen que el proyecto es un desperdicio de dinero público y que perpetuará problemas existentes, por lo que solicitan una auditoría del proyecto para verificar su cumplimiento con criterios de sostenibilidad.
Los vecinos han entregado un informe al Concejal de Movilidad y a los grupos políticos municipales, detallando las razones de su rechazo al proyecto en la avenida Blasco Ibáñez.