Vetos y sanciones a plataformas digitales, opciones para proteger a los usuarios

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Bruselas, 10 jul (EFE).- Prohibiciones de ciertas prácticas e incluso sanciones son medidas que contempla la Comisión Europea (CE) para proteger a los usuarios de abusos de plataformas como pueden ser Amazon o eBay, que suelen actuar como reguladores del acceso a contenidos y pueden suponer una amenaza para el mercado interior.

La pandemia de COVID-19 ha dejado aún más clara la necesidad de modernizar la regulación de los servicios digitales, apuntan fuentes comunitarias, dado el uso intensivo de internet en el confinamiento, que ha dejado ventajas para teletrabajar o adquirir artículos de primera necesidad, pero también problemas por el incremento de la desinformación o la venta de productos no seguros.

Ya en febrero, seis organizaciones de la asociación europea de consumidores, BEUC, entre ellas la española OCU, hallaron que el 66 % de hasta 250 productos comprados en mercados en línea como Amazon, AliExpress, eBay o Wish no cumplían los requisitos de seguridad de la UE y podían provocar electrocución, asfixia o prenderse fuego.

Pero “con el coronavirus se han acelerado las tendencias. Se ha acelerado el mundo digital”, subrayan fuentes europeas, por lo que consideran “más necesario que nunca” revisar la directiva de comercio electrónico, que data del 2000 y supone el marco normativo por excelencia para los servicios de la sociedad de la información.

NUEVAS REGLAS DEL JUEGO

Para renovar el marco legal, la CE ya ha impulsado consultas públicas cuyos resultados tendrá en cuenta para la propuesta legislativa que espera presentar antes del final del año.

Estará basada en dos pilares: seguir profundizando el mercado único digital protegiendo a los usuarios y examinar la regulación de las llamadas “plataformas estructurantes”, como motores de búsqueda o redes sociales, intermediarios entre vendedores y compradores o proveedores de servicios y contenidos, y que suelen regular el acceso a contenidos generados por usuarios.

“Uno de los principales problemas es que estas plataformas no se consideran responsables de la seguridad de los productos que venden y, por consiguiente, no parecen controlar suficientemente la fiabilidad de los vendedores por adelantado”, indica a Efe Johannes Kleis, responsable de Comunicación de BEUC.

Igualmente, las asociaciones de consumidores han constatado que la “falta de controles eficaces” por parte de empresas como Facebook o Google permite que estafadores puedan crear y publicar anuncios falsos para difundir información errónea en cuestión de horas.

En la nueva legislación se pretende reforzar la seguridad de los usuarios pero no se tocará la “responsabilidad limitada” que tienen las plataformas, reconocen fuentes comunitarias.

Por ejemplo, se podrán ofrecer unas notificaciones de alerta o una aclaración sobre contenidos potencialmente ilegales, pero no podrán ser retirados porque no se considera a la plataforma responsable de los mismos.

También se mantendrá el “principio del país de control de origen” -pilar básico de la directiva de comercio electrónico-, que implica que las plataformas establecidas en un Estado miembro que cumplan con las leyes de ese país pueden ofrecer sus servicios en toda la UE.

Sí que se prevé reforzar la cooperación entre países, teniendo en cuenta que muchos de ellos están legislando a nivel nacional para proteger a sus usuarios de una manera determinada.

Y se espera que los países con una fiscalidad más atractiva que atrae a las grandes tecnológicas, “asuman más responsabilidad en su territorio para proteger al resto de ciudadanos europeos”.

Por ejemplo, que Irlanda ponga más medios para asegurarse de que Facebook cumple en todos los países con las normas irlandesas y que si ve incumplimiento pueda actuar rápidamente, comentan las fuentes.

ACTUAR DE ANTEMANO

Pero lo más novedoso es la segunda pata de la nueva legislación: la posibilidad de aplicar normas ex ante a esas plataformas que “dominan gran parte de los ecosistemas digitales” y regularlas “no desde el punto de vista del consumidor y mercado interior, sino de asegurar que los mercados en línea siguen siendo justos”, explican las fuentes.

Esas normas, muy relacionadas con la política de Competencia y que se aplicarían antes de que se produjera una deficiencia en el mercado, podrían ir desde vetar ciertas acciones hasta sanciones.

“Son todo opciones que están sobre la mesa”, reconocen las fuentes, y no son excluyentes entre ellas.

Por ejemplo, estudian crear “una lista negra de actividades prohibidas, que no se consideran permisibles y pueden entrañar sanciones”, o “remedios” cuando una plataforma “pueda dar lugar a una deficiencia del mercado muy concreta”, como la facilitación de datos de usuarios a terceros.

En los mercados dominados por este tipo de empresas, principalmente estadounidenses y, cada vez más, chinas, señalan que se observan “tendencias no tan positivas”.

“Ponen en contacto a pymes y consumidores. Al hacer eso, se pueden beneficiar de externalidades que surgen de esa intermediación para meterse en otros segmentos de mercado o reforzar su posición”, explican.

En concreto, al recabar datos de los usuarios dificultan que nuevos competidores entren en el mercado o se mantengan en él y no acaben siendo expulsados.

“Somos conscientes de que esta normativa tan novedosa va a traer mucho debate. Pero va a ser algo proporcionado y específico. No iremos más allá de lo considerado necesario para el mercado”, insisten las fuentes, que recalcan que un primer paso será consensuar la definición de “plataformas estructurantes”.

PREOCUPACIÓN DE LAS GRANDES TECNOLÓGICAS

Desde las instituciones europeas son conscientes de que muchas grandes empresas ven esta legislación en ciernes con “preocupación”.

En todo caso, aseguran que la posibilidad de “trocearlas” en función de sus segmentos de mercado “no está ahora mismo sobre la mesa”, y que el objetivo “no es acabar con la innovación”.

Para sacar adelante el nuevo marco legislativo, la CE está hablando con muchos representantes del sector, y el propio comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, tiene línea directa con los directivos, como el consejero delegado y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, a quien le ha pedido “trabajar juntos para diseñar las herramientas adecuadas de gobernanza y comportamiento”.

Rosa Jiménez

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