El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Valencia ha afirmado en un comunicado que actúa como un “socio que no boicotea” en el equipo de gobierno liderado por María José Catalá, del Partido Popular (PP), y subraya su lealtad al pacto, así como su intención de mantener la estabilidad en el consistorio.
Este pronunciamiento llega después de que el equipo de gobierno perdiera dos votaciones en el pleno. La primera de estas votaciones se refería a una moción sobre LGTBIfobia y no contó con la presencia de los concejales de Vox, Juanma Badenas y Cecilia Herrero. La segunda votación se perdió debido a que otros dos ediles de Vox rechazaron respaldar un texto del PP sobre Palestina.
María José Catalá, al ser consultada sobre la situación, manifestó no estar preocupada porque su partido tenga “diferencias” con Vox y defendió que la gestión municipal está libre de discrepancias significativas.
Por su parte, Vox ha reiterado en su comunicado que su actuación se basa en la “lealtad y altura de miras” en beneficio de la gobernabilidad de la ciudad. Además, afirmó que permanecerá comprometido con las decisiones que los ciudadanos eligieron en las urnas y que no permitirá acciones que desvíen de ese rumbo.