Valencia vuelve a llenarse de tradición y sabor con la llegada de ‘Les Geperudetes’, el dulce típico que regresa a los hornos con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados, que se celebrará el próximo domingo 10 de mayo.
La campaña, impulsada por el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia con la colaboración del Ayuntamiento, alcanza ya su sexta edición consolidándose como una de las citas gastronómicas más esperadas del calendario festivo.
Índice de contenidos
Un dulce con historia y sabor valenciano
‘Les Geperudetes’ destacan por:
- Su forma redonda y característica
- Una textura esponjosa y suave
- Ingredientes tradicionales como calabaza y almendra
Su acabado con azúcar glas y la silueta de la Virgen en el centro las convierte en un producto reconocible y cargado de simbolismo.
Este dulce representa la conexión entre la repostería artesanal y una de las celebraciones más importantes de la ciudad.
Impulso al comercio local y a la artesanía
La iniciativa no solo tiene un valor cultural, sino también económico.
El objetivo es:
- Apoyar a los hornos tradicionales
- Poner en valor el trabajo artesanal
- Reivindicar la calidad de los productos de proximidad
Además, este año la campaña cuenta con un packaging exclusivo diseñado especialmente para reforzar la identidad del producto y convertirlo también en un detalle típico de estas fechas.
“Detrás de cada Geperudeta hay tradición”
El presidente del Gremio, Juanjo Rausell, ha destacado el valor de esta iniciativa:
“Cada edición reafirma que la artesanía tiene un valor incalculable. Detrás de cada Geperudeta hay horas de oficio, conocimiento transmitido de generación en generación y una forma de trabajar que no entiende de prisas”.


Una cita que crece cada año en Valencia
Durante los días previos a la festividad, numerosos hornos y pastelerías de Valencia ofrecerán este dulce, invitando tanto a vecinos como a visitantes a redescubrir una receta que combina sencillez, tradición y sentimiento.
Con esta sexta edición, ‘Les Geperudetes’ se consolidan como un símbolo gastronómico ligado a la devoción y a la identidad valenciana.
Clave
Este dulce no solo se come, se celebra. Es tradición, es barrio y es apoyo directo a los hornos de toda la vida.