El Ayuntamiento de Xixona (Alicante) ha expresado nuevamente su rechazo al cierre del asilo de la Congregación de los Ancianos Desamparados y a la posible alteración del uso del edificio, lo que ha sido anunciado por la entidad gestora. Frente a esta situación, la administración municipal no descarta emprender acciones legales para frenar esta decisión y evitar la venta de las instalaciones.
Durante una reunión sostenida el pasado martes entre representantes municipales y miembros de la congregación, los concejales reiteraron su disposición a colaborar para mantener el asilo en funcionamiento. Además, pidieron respuestas a la declaración institucional firmada por todos los grupos políticos del pleno municipal de mayo, la cual aún no ha sido contestada ni por la congregación ni por la Conselleria de Bienestar Social, según un comunicado del consistorio.
El Ayuntamiento recuerda que hace dos semanas se realizó otra reunión en la que se entregó personalmente el acuerdo aprobado por el pleno, el cual contó con el respaldo de cerca de 300 ciudadanos que se manifestaron en apoyo al asilo. Los residentes de Xixona no comprenden cómo, tras 108 años, se plantea el cierre de esta institución.
La administración local también ha reportado que ha recibido ofertas de una empresa interesada en la gestión del asilo, la cual garantizaría la continuidad de las plazas de residencia. Sin embargo, la congregación no ha mostrado disposición para recibirla ni mostrarle las instalaciones, lo que el Ayuntamiento considera como una evidencia de que existen alternativas viables.
La corporación municipal ha reafirmado su resistencia al cierre del asilo y su oposición a cualquier intento de cambiar el uso del edificio. Según el Ayuntamiento, ya existen negociaciones con una empresa para alquilar el inmueble, aunque inicialmente se había asegurado que no estaba vendido.
Se resalta que el edificio fue construido en terrenos municipales con el propósito de atender a las personas mayores de Xixona desde hace más de un siglo. Cambiar su función incumpliría el legado fundacional de Vicente Cabrera y el apoyo continuo del pueblo desde 1917. El consistorio critica que la congregación quiera abandonar el proyecto sin tomar en consideración las soluciones propuestas y sin aclarar la situación legal del edificio.
El Ayuntamiento ha ofrecido incrementar su apoyo económico, facilitar la contratación de un gerente para gestionar el centro y crear una fundación mixta para asegurar su viabilidad. Sin embargo, considera indispensable la colaboración de la congregación y sugiere que, si no desean continuar, devuelvan el edificio al municipio.
Asimismo, ha expresado su preocupación por la falta de transparencia en torno a la situación legal del inmueble, ya que no existen documentos formales de cesión del terreno. Ante esta opacidad, no se descarta recurrir a la justicia para evitar la venta y cambio de uso del asilo, preservando las plazas existentes en Xixona, que no cuenta con otra residencia.
Finalmente, se ha solicitado a la congregación que clarifique sus condiciones para evaluar si el Ayuntamiento, considerando que Xixona tiene una población de apenas 7.000 habitantes, podría asumir la titularidad y asegurar la continuidad del servicio. Hasta el momento, no se ha recibido respuesta. El consistorio insiste en que cerrar el asilo es injusto para los mayores, las familias y la historia del municipio.