Ha costado aproximadamente un mes, decenas de miles de entradas irregulares, una presión extraordinaria sobre Ceuta y, de propina, unas vacaciones presidenciales. Pero finalmente el Gobierno ha llegado a una conclusión: quizá aquello que estaba ocurriendo en Ceuta merecía una respuesta extraordinaria.
Treinta días después, llegó la urgencia.
El Gobierno ha decidido declarar la situación de interés para la seguridad nacional por la crisis de Ceuta y crear un mando único para coordinar la respuesta del Estado.
Porque, al parecer, cuando entran alrededor de 80.000 personas desde Marruecos, la ciudad se desborda, miles de migrantes continúan en territorio ceutí y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad llevan semanas afrontando una situación excepcional, existe la posibilidad de que estemos ante un problema serio.
Quién lo iba a imaginar.
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Sánchez vuelve de vacaciones y aparece la seguridad nacional
La gran reacción del Ejecutivo llega después de semanas de crisis y tras las vacaciones de Pedro Sánchez.
Ahora sí.
Consejo de Seguridad Nacional.
Consejo de Ministros.
Mando único.
Coordinación entre administraciones.
Nuevas medidas.
Refuerzo de recursos.
Retornos.
Atención a menores.
Todo parece urgente.
La única pequeña particularidad es que la crisis comenzó a finales de julio.
Es decir, España ha descubierto la velocidad administrativa definitiva: declarar una emergencia de seguridad nacional cuando la emergencia ya lleva aproximadamente un mes instalada.
Ángel Víctor Torres, al mando
El elegido para dirigir el nuevo dispositivo será el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
Torres coordinará una estructura en la que estarán representados la Ciudad Autónoma de Ceuta, la Delegación del Gobierno, distintos ministerios y hasta el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Un despliegue institucional considerable que inevitablemente provoca una pregunta bastante sencilla:
Si ahora hacen falta un mando único, el CNI, varios ministerios y una declaración relacionada con la seguridad nacional, ¿qué consideración tenía exactamente la situación durante las semanas anteriores?
Porque difícilmente puede sostenerse al mismo tiempo que aquello estaba bajo control y que ahora necesita semejante estructura extraordinaria.
De la normalidad al mando único en treinta días
La declaración permite reforzar la coordinación de los recursos del Estado bajo una única dirección y afrontar cuestiones como la seguridad fronteriza, los retornos, la atención humanitaria y la situación de los menores no acompañados.
El Gobierno prepara además una ampliación extraordinaria del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de Ceuta.
Más coordinación.
Más recursos.
Más reuniones.
Más planes.
Todo aquello que probablemente habría resultado bastante útil cuando comenzó la crisis.
Miles de personas siguen en Ceuta
Según los datos difundidos, alrededor de 5.000 migrantes permanecen todavía en Ceuta, entre ellos unos 2.900 menores.
La presión sobre los recursos de acogida continúa siendo enorme y uno de los principales problemas pendientes es precisamente qué hacer con esos menores y cómo distribuir su atención.
El Ejecutivo contempla traslados a la Península mientras estudia también cómo acelerar los procedimientos de retorno a Marruecos cuando legalmente sea posible.
Después de semanas preguntándose quién debía hacer qué, ahora la solución pasa por crear una estructura destinada precisamente a decidir quién hace qué.
Y llegó el Consejo de Seguridad Nacional
Sánchez ha convocado finalmente el Consejo de Seguridad Nacional.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, comparece además para explicar la actuación de las Fuerzas Armadas y los acontecimientos registrados desde finales de julio.
La oposición cuestiona tanto la tardanza como la elección de Torres para dirigir el dispositivo y pregunta por qué la responsabilidad no recae directamente sobre Interior o Defensa.
El Ejecutivo responde que el nuevo sistema permitirá centralizar las decisiones y mejorar la coordinación.
Y seguramente lo hará.
La pregunta incómoda es otra:
¿por qué ha habido que esperar aproximadamente treinta días para centralizar una respuesta ante una situación que ahora el propio Gobierno considera suficientemente grave como para elevarla al ámbito de la seguridad nacional?
Ceuta llevaba semanas esperando.
El mando único acaba de llegar.
Y la crisis, por desgracia, no estaba de vacaciones.