
Un niño de 17 meses tenía cocaína y cannabis en su cuerpo al ser hallado muerto en una vivienda de la ciudad británica de Tonypandy, según reveló este jueves un tribunal de Cardiff.
El bebé Finley Thomas fue asesinado a golpes por el novio de su madre, luego de haber sido expuesto a una combinación de fármacos.
Buckley está acusado de asesinar al bebé, y ambos recibieron cargos por abusar físicamente del niño en repetidas ocasiones durante su corta vida.
Vecinos y amigos describieron a la madre como “extraviada” en las semanas previas a la muerte de su hijo, y en ocasiones incluso le costaba hablar. Mensajes de voz en el teléfono de Buckley mostraron que tenía deudas por comprar cocaína y marihuana.