El Ayuntamiento de València, en sesión plenaria, se ha comprometido con la regeneración del cordón dunar y, si es el caso, a reparar o instar a la reparación de infraestructuras y espacios públicos dañados por la borrasca Gloria. Se incide así sobre la posibilidad de generar un cordón dunar donde no exista o de restaurarlo donde ya existía previamente «por su efecto protector». En una declaración institucional el Ayuntamiento se solidariza con todos los vecinos y vecinas de la ciudad que se han visto afectados por este temporal «y han sufrido daños en sus viviendas, negocios o comercios«. La afección al litoral de València tras el paso de este temporal hace necesaria una estrategia “que avance en la vertebración, resiliencia y lucha contra el cambio climático”.

En la propuesta de acuerdo aprobada unánimemente por el Pleno se incluye igualmente «instar al gobierno de España a la declaración del litoral de la ciudad como zona afectada gravemente por emergencia de protección civil o zona catastrófica», así como una propuesta para que «una vez aprobados los decretos que regulan las ayudas para para paliar los efectos de la borrasca denominada Gloria, el Ayuntamiento adoptará las medidas para coordinar e impulsar las solicitudes que se presenten para obtener las ayudas que se regulen».